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sábado, 13 de agosto de 2016

LA QUINTA DEL BIBERON. LA GUERRA CIVIL VISTA DESDE VALVERDE DEL CAMINO (VIII)



CARTAS Y CRÓNICAS  DESDE  EL FRENTE Y LA RETAGUARDIA
 LA GUERRA CIVIL VISTA DESDE VALVERDE DEL CAMINO (VIII)


Juan Carlos Sánchez Corralejo

El Andévalo. Paisaje y Humanidad
Actas de las V Jornadas del Andévalo, pp. 242-246.
Ampliado para Facanias
Acoso a los guerrilleros

A finales de enero de 1937 se formó en Valverde una  nueva gestora municipal[1]. Mientras los avatares políticos tensionaban las relaciones sociales del municipio, se iban terminando las obras del Grupo Escolar  a cargo del contratista Manuel Vázquez Batanero, pero la construcción en curso se parecía poco al proyecto inicial de Pérez Carasa, aunque éste seguía firmando las certificaciones de obra. Nos inclinamos a pensar que el arquitecto fue obligado a comulgar con ruedas de molino y a mantenerse en la dirección técnica de una obra demasiado austera y simplificada respecto a su proyecto inicial.[2]

El  verano de 1937 fue especialmente virulento en la Comarca del Andévalo Oriental, la Cuenca Minera y la Sierra. Los campos y caminos de la provincia eran inseguros, y los enfrentamientos entre guerrilleros y fuerzas nacionales fueron crecientes. Los guerrilleros asaltan cortijos, tiendas de comestibles, camiones y autobuses de línea, y ocupan  aldeas, como La Fuente de la Corcha, en una acción dirigida por el valverdeño Antonio Carmona Correa, y llegan a secuestrar y asesinar a algunos propietarios y falangistas que se habían destacado en la oleada represiva del verano anterior.[3]

En 1937, los fugitivos se atrincheran en las zonas más inaccesibles de Valverde, Berrocal, Zalamea y la Sierra de Huelva. Se constituyó la  partida denominada Sacauntos, que se mantuvo activa hasta los años 40, o la del Malpuro, formada en su mayor parte por fugitivos de Zalamea y Valverde, mandada por los hermanos Silgado Castilla[4]. Con la llegada de guerrilleros del 14º Cuerpo del Ejército, apodados los Niños de la Noche, aumentó la concentración de huidos, así como las esperanzas de triunfo de estos fugitivos.[5]

El 6 de agosto de 1937, Queipo de Llano volvió a declarar la  comarca como zona de guerra. En octubre de 1937 fue nombrado gobernador militar de Huelva el coronel de carabineros Joaquín Ibáñez Alarcón, que impulsó la lucha guerrillera y envió la harca comandada por el capitán de la Guardia Civil, José Robles. Se instalaron en el edificio Antiguo Juzgado de Instrucción, en el nº 27 del Valle de la Fuente, edificio que sirvió de comandancia durante la guerra.[6]
 
Las harcas[7], una decena de hombres –un alférez y nueve voluntarios-, tomaban su nombre de las expediciones militares de los indígenas del protectorado español de Marruecos; llegaron a Valverde en el verano de 1937 y se dedicaron a combatir a los republicanos huidos a los montes cercanos a la localidad, en defensa de la legitimidad democrática. En diciembre realizaron varias operaciones de limpieza en la aldea de El Pozuelo.

Por su parte, los soldados del regimiento de Pavía estaban alojados en el Grupo Escolar[8]. Venían del Frente de Guerra, de Fuenteovejuna, Espiel y Peñarroya. Muchos valverdeños recuerdan aún la fila de camiones CHC y Studebaker[9]. Muchos de aquellos niños incluso se aprendieron las canciones patrióticas que aquellos soldados entonaban en las calles de Valverde:

Soy por mi suerte soldado de Pavía,
hacia el combate camino sin cesar
y mi sonrisa será siempre la muerte,
así la gloria a España nunca ha de faltar[10].

Otros regimientos ocuparon temporalmente el resto de escuelas de Valverde entre 1936 y 1938: la escuela de la calle Nueva, la de la Zona Militar y la Escuela de la Luz[11]. 


El  frente de Madrid. La Ciudad Universitaria

Tras la batalla de la Ciudad Universitaria (15-23 de noviembre de 1936), se estabilizó el frente de Madrid. Ambos ejércitos crearon un laberinto de trincheras y de alambradas a lo largo del campus universitario, completadas con fortificaciones, refugios y zonas de evacuación. Las tropas rebeldes se alojaban en una avanzadilla de la Ciudad Universitaria con el Manzanares a su espalda, conectado por una especie de puente conocido como la "pasarela de la muerte", a vista de la Casa de Campo. La distancia media entre los dos frentes era de apenas cincuenta metros. Cada bando dominaba ciertos edificios del enclave universitario: desde principios de 1937, el bando nacional situó su puesto de mando en la Facultad de Arquitectura, fortificó las trincheras y excavó una carretera a dos metros debajo de tierra, desde la pasarela de la muerte hasta Arquitectura[12]. El general Kléber situó el Cuartel General de la XI Brigada Internacional en la  Facultad de Filosofía, y dominaba las facultades de Farmacia, Medicina y Odontología. A partir de ese instante, el bando republicano construyó túneles con el objeto de acercarse al bando atacante y volar sus instalaciones con minas.


El Puente sobre el rio Manzanares. Archivo fotográfico de José Dolores Macías

Ciudad Universitaria. Archivo fotográfico de José Dolores Macías


 
En la Ciudad Universitaria. Archivo fotográfico de José Dolores Macías

En la Ciudad Universitaria. Archivo fotográfico de José Dolores Macías





Casa Velázquez

Desde enero de 1937, el capitán Andrés Nieto fue destinado con la 8º bandera de la Legión al frente de Madrid: tomó parte en las operaciones para tomar Casa Coronada y la Cuesta de la Reina, en la carretera de Aranjuez a Madrid. Más tarde, estuvo presente en la batalla del Jarama. Desde marzo de 1937 dirige el batallón A de Cazadores de San Fernando a las trincheras de Caravaca, en el frente de la Casa de Campo, donde se hallaban otros valverdeños. Desde el otoño de aquel año  dirige el batallón C de Cazadores, permaneciendo en  el sector de la Casa de Campo (El Bosque) y realiza breves traslados al campamento de los Alijares (Toledo). 

Hubo valverdeños en el Tajo, en Talavera de la Reina, y en el frente del sur de Madrid:
También en enero de 1937, otro valverdeño, Juan José Mora Márquez (1915-1994), integrado en el  batallón de infantería cazadores de Ceuta nº 7, grupo C,  llega a Seseña (Toledo) a apenas 40 kms. de Madrid. Jornalero de profesión y quinto de 1936 –del primer trimestre, ya que había nacido un 3 de marzo-, fue movilizado en agosto de 1936, con destino a la caja de reclutas de Huelva, donde realizó la fase de instrucción. Recibe el alta en el cuerpo el 28 de noviembre y en él permanecerá hasta el final de la guerra. En enero de 1937 fue destinado a Illetas (Toledo) en la compañía del coronel Nevado y prosigue la marcha hacia Seseña[13], donde  realizó labores de vigilancia y trabajos de fortificación en la Cuesta de la Reina -hoy reconvertida en calle de esta población- , que pasó a ser defendida por la referida compañía.  Sufrieron ataques republicanos el 12, el 17 de marzo y el 4 de abril, con presencia de tanques, fuego de cañón, fusiles y ametralladoras, ataques que causaron varias bajas en el batallón.


          Juan Mora Márquez

El 9 de abril, relevados por el tercer batallón del regimiento Victoria, descansan en Esquivias, pero vuelven  a la Cuesta de la Reina de nuevo el 17.  El 15 de junio fueron relevados por el 1º batallón Argel, nº  27. Volvieron a Seseña  para marchar por ferrocarril al frente de Talavera de la Reina, donde relevaron a una bandera de Falange.  Tras estar de permiso la segunda quincena de agosto de 1937 –que quizá aprovechó para disfrutar de la feria de Valverde- Juan Mora volvió a Talavera. El 26 de noviembre, tras ser relevados por el batallón Argel 170,  la unidad de Juan Mora sale para Boadilla del Monte, donde defendieron la posición de Loma Quemada hasta fin de 1937. 

Otros valverdeños que lucharon en el Tajo fueron Antonio Rosa Llanes y Juan Lazo. Juan Parreño Pérez recordó hasta el final de sus días sus peripecias en Seseña, Aranjuez o Chinchón[14]. Juan Mora Márquez cayó herido de metralla en el muslo izquierdo  y tuvo que pasar sucesivamente por los hospitales de Leganés, Griñón, Cáceres, Zaragoza y San Juan de Dios de Santander. En total estuvo hospitalizado 50 días y recorrió media España de hospital en hospital. La herida le valió el titulo de mutilado de guerra aunque útil. El reconocimiento económico no le llegó hasta 1982. Fue licenciado el 5 de agosto de 1939.


Juan Parreño Pérez

Desde septiembre de 1937, José Dolores Macías se encuentra en la 4ª compañía del 8º batallón de Toledo, del Regimiento de Infantería 26. Pasa de las trincheras de la Casa de Campo a la Escuela de Arquitectura de la Ciudad Universitaria[15]. Había pasado casi un año de la batalla de la Ciudad Universitaria, pero se hallaban en plena “guerra de minas”. Las voladuras eran constantes. El valverdeño lo relata: 

No había temor a la aviación ya que las trincheras de uno y otro bando estaban tan cerca [...] No había gran temor desde arriba, pero sí lo teníamos desde abajo, es decir, del subsuelo […]. Concretamente el día veinte de septiembre se produjo una gran explosión seguida de un movimiento de tierra, es decir, un terremoto que yo me tuve que sujetar a la mesa que delante de mí tenía. Mis compañeros veteranos dijeron a coro una mina […] Las explosiones de minas se producían con cierta frecuencia [...] Habían muerto cinco miembros de nuestro batallón, cuatro soldados y un brigada.[16]

Vista General de la Ciudad Universitaria. Archivo fotográfico de José Dolores Macías

Las compañías de zapadores expertos en la nueva guerra de minas se hacen imprescindibles. J.D. Macías habla de pozos y galerías abiertos “para contrarrestar los que tenían abiertos los de enfrente”. Los nacionales respondían, según cuenta J.D. Macías, con balas de los cañones emplazados en el cerro de las Garabitas, sobre la población de Madrid. Su misión se limitaba a tareas de vigilancia y, en ocasiones, a acallar las voces de los ruidosos batallones de marroquíes.[17]

Del intento de nueva ofensiva sobre Madrid desde el frente noreste, a la batalla de Teruel (diciembre de 1937-febrero de 1938)

Tras la caída del Frente Norte, el ejército nacional ocupaba, al decir de José Semprún, una posición central –una de las obsesiones de la estrategia militar–, lo que le permitiría desplegarse sobre los dos frentes principales, Madrid y Aragón. Franco idea atacar Guadalajara y luego dirigirse a Madrid, en una repetición del plan italiano que había fracasado en marzo de 1937. Para ello, a principios de diciembre de 1937, el Alto Mando franquista acumuló numerosos efectivos en la provincia de Soria, pero el Estado Mayor Central republicano se adelantó y lanzó una ofensiva sobre la ciudad de Teruel.

Allí en Guadalajara se encontraba Dionisio Mora Camacho (1915-1967)  antes de pasar al frente del Ebro[18]. La falta de alimentos los obligaba  a la ingesta del afrecho de las gallinas.  
   
Marzo de 1937. Batalla de Guadalajara

Las Divisiones 61 y 62 –procedentes de la reorganización de las dos brigadas de Castilla y de la Segunda de Navarra- pasan al mando del coronel Sagardía. Tras la conquista de Asturias, en noviembre del 37, la 62ª División está en Tafalla (Navarra), para dar descanso a los hombres y reorganizarse después de 15 meses de lucha[19].

Un mes después, en diciembre, José Contioso está en Riosalido (Guadalajara), donde se encontró con otros valverdeños procedentes de Melilla: Ayer llegaron agregados a este batallón varios valverdeños, así es que tengo por lo de ahora cuatro paisanos conmigo en el batallón. Uno es hermano del Capullo, casado con mi prima Nati. Otro es un tal Barranca y el otro es familiar de los Quillos. Ambos vienen de África, según me han dicho, han estado destacados en el Gurugú unos doce o trece meses.[20]

Melilla y Alcazarquivir: instrucción, prórrogas de primera clase y licencias por enfermedad o tara. 

En Alcazarquivir está Desiderio Boniquito Borrero (1912-1991), quinto de 1933, quien después  de veintisiete meses en en la Plaza africana  vino licenciado como auxiliar, debido a la  pérdida de visión del ojo derecho.  A Melilla ha vuelto Rodrigo Fernández Alcuña (1910-1980), quinto de 1931. Tras un servicio militar  prolongado  hasta  febrero de 1932,  cuando obtuvo prórroga de primera clase, fue de nuevo reincorporado a la comandancia de Melilla, al regimiento  de artillería Ligera nº 3, el 19 de mayo de 1937. Fue desmovilizado  el 5 de junio de 1939.  

La ley de reclutamiento de 1924 en su base sexta, desarrollada por el reglamento de 27 de febrero de 925, establecía que la prorroga de primera clase se concedería cuando los afectados fueran el “sostén único de familia”. Ello englobaba a hijos de padres sexagenarios, pobres o inútiles para el trabajo.

Desiderio Boniquito




Rodrigo Fernández Alcuña

 Entre Guadalajara y Teruel 

Se está preparando el ataque contra Guadalajara, “provincia que durará poco en poder de los rojos”, según escribe José Contioso. De Riosalido (Guadalajara), la división fue al sur de  Soria, concretamente a Barahona, para participar en la conquista de Madrid, dentro de la agrupación B, junto a dos divisiones italianas, Littorio y Llamas Negras, y la división mixta, comandada por Roatta[21]. Pero, al final, fueron desviados a la batalla de Teruel.

Las probabilidades de éxito eran grandes, pero la inteligente planificación de Vicente Rojo, jefe del estado mayor republicano, atrajo a las fuerzas preparadas para la ofensiva de Madrid hacia Teruel. El día 19 de diciembre fueron enviadas a Teruel las divisiones 82 y 62 –esta última la de José Contioso– con fuerzas blindadas y ocho baterías de artillería. Como es sabido, el 21 de diciembre Franco suspendió la Operación de Guadalajara; al día siguiente inició el contraataque de la batalla de Teruel, y el 29 la contraofensiva que rompería el asedio republicano contra la ciudad. Pese a los bombardeos nacionales, el 8 de enero el coronel Rey d'Harcourt tuvo que rendirse al asedio de las tropas republicanas, rendición considerada un acto de cobardía en los medios nacionales, por lo que fue sometido a consejo de guerra[22]. Era la primera ocupación de una capital de provincia por parte de los republicanos desde comienzos de la guerra. Pero el refuerzo de las tropas nacionales fue diario. El 22 de febrero, Teruel fue ocupada por la Primera División de Navarra y los republicanos quedaron de nuevo a la defensiva.

Juan Alcaría Corralejo, quinto del 33,  estuvo en la batalla de Teruel, donde fue herido en una pierna[23].  Otros valverdeños estuvieron en Zaragoza y Teruel: Gregorio Pérez Malavé, quinto de 29[24], Dionisio Mora Camacho, quinto del 36, y varios del 37 como José Dolores Pérez, Ildefonso Ramos, José Méndez Moreno, Jesús Garrido, conocido como el niño del tábor, Manuel Rivera, Ginés Fernández, Manuel Limón Duque o Luis Macías Cejudo.

Dionisio Mora cayó herido de bala: recibió un doble impacto, una bala en el costado y otra en la mano  izquierda, lo que le permitió pasar cerca de un año en el hospital de Zaragoza. Fue en sus propias palabras “el tiro de la suerte” que lo alejó del campo de batalla.[25] 

Mientras tanto, en la retaguardia onubense aparecen nuevas cartas, y misas fúnebres. En febrero de 1938, Dolores Arroyo y Guadalupe escriben a Huelva, a José Gómez, cuyo hijo acababa de morir en la guerra, al decir de su padre “derramando su preciosa sangre en defensa de nuestra querida patria”.[26]

Dionisio Mora Camacho

Madrid en 1938

La defensa de Madrid duraría hasta el 28 de marzo de 1939, día en que el coronel Segismundo Casado entregó la ciudad a Franco. Allí permaneció José Dolores Macías casi todo este tiempo, alternando la cabeza de puente de la Ciudad Universitaria con las trincheras de la Casa de Campo, Casa Vacas o la posición del martillo de firmes especiales, con algunos períodos quincenales de descanso en Parla, Campamento, Boadilla del Monte, Villanueva de los Perales o el Palacete de la Moncloa, y alguna que otra visita de diez días a Valverde del Camino. Junto a él, otros valverdeños estuvieron en aquellas trincheras, como el sargento Bernardo, Isidoro Hidalgo y Antonio Lazo.

Isidoro Hidalgo
La guerra de Madrid se ralentiza a lo largo de 1938. Como las fuerzas estaban bien atrincheradas, solo había pequeñas escaramuzas y, de vez en cuando, fuego de mortero y ametralladora y alguna que otra granada. En la primavera-verano del 38 ocuparon las posiciones de Pocito, y de allí marcharon al sector de las Rozas, en las posiciones de Los Molinos y Casa Mariano, para volver de nuevo a la Ciudad Universitaria, al asilo de Santa Cristina, al Hospital Clínico y a las trincheras aledañas. De vez en cuando volvían las minas subterráneas y los muertos, que eran enterrados in situ, y desde finales del verano del 38, las brigadas ofensivas fueron obligadas a salir a frente abierto para tomar la iniciativa, naturalmente con aumento del riesgo de bajas.

Por su parte en el frente sur de Madrid, Juan Mora Márquez pasó el año 1938 en las posiciones de Loma Quemada, Cerro del Águila,  Brunete y Carrascalejo,  hasta llegar a la cabeza del frente de Madrid, esperando caer sobre la capital de España.  

Cuatro Vientos. Enero de 1838.
Archivo fotográfico de J. Dolores Macías



Casa Mariano. Las Rozas. Archivo fotográfico de J. Dolores Macías


 
Hospital Clínico.  Archivo fotográfico de J. Dolores Macías

La gran ofensiva contra Aragón y Cataluña: el frente del Segre (marzo a junio de 1938)

El 19 de marzo de 1938, festividad de San José, José Contioso escribe desde Ayerbe, Huesca, no muy lejos de Jaca. Responde a su cuñado y amigo Federico Arroyo, quien le había enviado una misiva el 4 de marzo, antes de salir para Extremadura. Un soldado se sincera ante otro soldado. Brotan las únicas palabras que conservamos en la que el recluta deja entrever el sufrimiento de la guerra:

Nadie sabe cuál es nuestro sacrificio y me esquivo contarlo ante los ignorantes, puesto de risas les vale oír hablar de nuestros apuros y no con mala fe podían decirnos exagerados. Todo lo que he sufrido lo guardo en mi alma, bien lacrado, para no hacer sufrir a unos y alegrar a otros. Desde el seis de enero del pasado año comencé a conocer lo que es esta vida de guerra, de angustia y desesperación y, por lo tanto, con solo haberme dicho dónde te has encontrado me bastaría para todo figurármelo. Yo no conozco tu genio, pero deduzco te gusta la tranquilidad  y ante una aceleración de tu alergia (como esa que producen los tiros) tiempo ha de pasar para [que] puedas recobrar la lozanía de una vida de paz, de una vida normal […].[27]


José Contioso Lineros


En abril de 1938, las tropas de Sagardía se encontraban desplegadas en el Frente del Segre, en lo que el propio Sagardía había señalado como una conquista fácil. [Pero ante unas bajas sufridas por su columna tras un ataque republicano, comentó "Fusilaré a diez catalanes por cada hombre muerto de mi guardia.".[28]

Aquí perdemos la pista de José. Quizá estuvo de permiso o demasiado ocupado en la batalla del Ebro. Lo volvemos a encontrar meses después, en pleno invierno en el Pirineo. “Los rojos habían montado su base de operaciones en la Seo de Urgel[29]. En diciembre de 1938 –la carta es del día 16, remitida desde la estafeta de campaña nº 14, desde un pequeño pueblo de la montaña leridana que no hemos podido determinar–, José Contioso le enviaba a Dolores los sellos, ya que los despegaba de las cartas que llegaban sin timbre. Se sigue preocupando de otros amigos como José Castilla: Me dirás si el amigo Castilla, al salir de África viene en el mismo cuerpo o agregado a algún batallón de infantería, pues en este último caso se le ha convertido el día en la noche.[30]

En Navarra encontramos a Manuel Viso Toscano, maestro nacional y jefe de milicias de Falange de Valverde del Camino. Fue destinado al regimiento de infantería Granada nº 6, como alférez de complemento[31], engrosó las milicias de Falange, ascendió a teniente y, a fines de 1938, permanecía herido en el hospital de Tolosa.[32]

Las quintas del biberón y el fin de la Guerra Civil: la batalla del Ebro y la Campaña de Cataluña (julio-diciembre de 1938)

Los quintos del 39, 40 y 41 fueron los últimos en incorporarse a la guerra, desde mediados de 1938[33], como ya lo habían sido antes en el bando republicano[34], dando origen a la llamada quinta del biberón en las filas republicanas, y conocida en  Valverde como de los pantalones cortos.

En el bando republicano se habla de la leva o quinta del biberón para referirse a los 30.000 jóvenes nacidos entre 1920 y 1921 que fueron llamados a filas, inicialmente para cubrir tareas auxiliares, pero que desde el verano de 1938 participaron en la batalla del Ebro, con apenas 17 años[35], en las batallas de Merengue y Baladredo, en el frente del Segre, y algunos de ellos enviados al batallón alpino, en los Pirineos leridanos. En el bando nacional la situación no fue muy diferente. Los últimos en incorporarse a la guerra fueron los miembros de la quinta de 1941.

En Valverde, donde solía hablarse de la quinta de los pantalones cortos, la caja de reclutas debía contar 142 mozos nacidos en 1920: 43 habían fallecido, seis fueron excluidos e inscritos en otras poblaciones, y una docena añadidos al cupo en el proceso de rectificación, ya que, procedentes de otros pueblos, estaban empadronados en Valverde. A mediados de 1938, eran mozos de18 y bastantes de 17 años. Varios de ellos, tras una pequeña fase de instrucción, fueron enviados al frente del Ebro con el soniquete de esta cancioncilla

Ya se llevan a los quintos
 quintos del 41,
 con pantalones cortos
 también llevamos uno.

Varios quintos del 39 y del 40, como Luis Macías Cejudo o Manuel Rodríguez Varón, estuvieron en el frente del Ebro, en Cataluña,  y terminaron en Alicante; otros, como Manuel Bernal Arroyo, José Alcaría Corralejo o Demófilo Castilla Vizcaíno fueron destinados al frente de Córdoba. Una parte de la quinta valverdeña del 41 acabó en la batalla del Ebro, otra parte en Bilbao, y muchos en la Ciudad Universitaria de Madrid.


Los hermanos Benjamín y Demófilo Castilla Vizcaíno

La batalla del Ebro fue, en expresión de Stanley Payne, el canto de cisne de las posibilidades militares de la República[36]. En el Ebro está lo mejor del ejército republicano, la recién  creada  Agrupación Autónoma del Ebro, formada por las divisiones más fogueadas del bando republicano ampliadas – reforzadas sería mucho decir- por soldados catalanes muy jóvenes, de 17-18 años, sin experiencia de combate, pertenecientes al reemplazo de 1941, la antes citada  Quinta del biberón.  
Pese a los éxitos iniciales de los republicanos, como la toma de Amposta y el cruce del Ebro en la zona de Flix y Ascó, el 25 de julio, a los tres 3 meses del ataque se produjo la contraofensiva franquista que obligó a los republicanos a replegarse a la otra orilla del río, mientras los nacionales ocupaban todo el sur de Tarragona hasta llegar a la desembocadura.

Distribución de las fuerzas de ambos ejércitos en el Ebro. 25 de julio de 1938.

Varios valverdeños estuvieron en el Ebro: quintos del 37 como Manuel Rivera Becerro y varios quintos del biberón. Entre estos últimos estaban  José Borrero Maestre -quien volvió pronto, debido a una afección pulmonar-, Juan José Ramos Cejudo[37], Domingo Castilla Carrero (1920-1983), Cándido Domínguez o David Pedrada Cejudo. Este último reconocía la falta de preparación de aquellos zagales, casi niños:

Éramos apenas unos críos y estábamos tremendamente asustados en aquella noche de agua, muy cerrada. Nos dieron un  fusil. ¡Tú, a lo que se mueva le disparas! Desde las trincheras escuchaba unos pasos, yo le daba el alto y nadie contestaba. Una de las veces, por fin, logré disparar. Al amanecer comprobé que había matado a un burro[38].




José Borrero Maestre

David Pedrada Cejudo


Cándido Domínguez Lorca

Cándido Domínguez Lorca, otro quinto del biberón, hijo de Leonardo Domínguez, dueño de la serrería de los trascorrales, recordaba a menudo la crueldad de los soldados del  Cuerpo de Ejército Marroquí al mando del general Yagüe[39], quienes tras dar muerte a algún miliciano republicano se jactaban con la frase ¡Este va a resucitar en África! Está sobradamente documentado cómo estas tropas africanas se ganaron la reputación de crueles asesinos entre la población y los militares republicanos. Mantuvieron así su contundencia, ya demostrada años antes en sus choques contra las cabilas rifeñas durante la Guerra de Marruecos.

Estas tropas se encuentran desplegadas a todo lo largo de la margen derecha del Ebro, desde el río Segre hasta el Mediterráneo.

Domingo Castilla Carrero (1920-1983), hijo de Manuel Castilla Rite y de María Jesús Carrero Malavé, es un buen ejemplo de la bisoñez de la quinta del biberón. Eran apenas niños. Domingo fue movilizado y trasladado a Cádiz Manuel Castilla prometió a su hijo ir a verlo y cuando ambos contactaron, el joven Domingo Castilla, con la inocencia de un  niño, le recordaba aquella promesa incumplida. El padre fue finalmente a Cádiz y el capitán le dio permiso de cuatro días con el siguiente mandato “Enséñale a tu padre to Cádiz”, mientras llegaba la orden de movilización para el frente del Ebro. El hijo se fue a la guerra atemorizado y el padre se vino a Valverde desconsolado. Una vez en el Ebro, Domingo Castilla fue derivado al cuerpo de camilleros, pero como no podía soportar la crudeza de los heridos y la muerte, tuvieron que darle un nuevo destino. 

También están en el Ebro los hermanos Manuel y José de Jesús Fernández Domínguez (1916-1992), el primero en la vorágine bélica y el segundo en la retaguardia como enlace y barbero. Manuel contaba que “de los 300 miembros de su compañía apenas sobrevivió una docena en aquella terrible batalla”[40]. El propio Manuel Fernández Domínguez  (1914-) dejó unas notas manuscritas, donde reflejó todas las penurias de la guerra.[41]



José de Jesús Fernández Domínguez

De la batalla del Ebro suele decirse que fue la más dura y sangrienta de toda la guerra, y ya entonces Francia e Inglaterra reconocieron a Franco.

Hubo apenas alguna satisfacción personal como el reencuentro entre los hermanos Fernández Domínguez –Manuel y José de Jesús, a los que se unieron  Diego Villaseñor, vecino de Beas y Nicasio Cejudo.

José Antonio Parreño Pérez fue destinado a Bilbao y José Asuero Núñez al frente de Córdoba. De los cuatro hermanos Parra Vizcaíno, Ginés, José, Juan y  Cayetano,  se libró este último, el menor. En Almería estuvieron sus hermanos Ginés y Juan Parra Vizcaíno, este último otro quinto del biberón.  Tampoco se libro de aquella guerra Adulfo Márquez Rodríguez,  mancebo de farmacia y otro de los quintos del biberón, nacido en febrero de 1920.   



Adulfo Márquez Rodríguez         


Juan Lorca Feria fue enviado el  frente de Badajoz.  Solía contar a su hijo que los soldados de ambos bandos hicieron una frijóná para celebrar la  Navidad y alguna que otra anécdota:  ¡Tiros ninguno!, solo las cuerdas con latones que colocábamos para delatar la presencia de los enemigos, a los que avisábamos con el grito de ¡quién anda ahí! y ¡pié atrás!    

    

 
      Juan Lorca Feria


La Unidad de Juan Lorca Feria

Gregorio Boniquito Borrero, el changuero, nacido en febrero de 1920, fue enviado a Peñarroya ya en los estertores de la guerra. Vivió además una de aquellos casos de exenciones de uno de cada tres, cuatro o cinco hermanos en filas, estipulados en la orden de 20 de febrero de 1937:  en principio se incorporaron a la guerra los tres hermanos varones mayores de la familia Boniquito Borrero, Juan Manuel, Desiderio y Eliseo, pero Desiderio, después de veintisiete meses en Alcazarquivir , vino licenciado como “auxiliar”[42], debido a la  pérdida de visión que sufrió en el ojo derecho  y que le impedía  manejar el fusil,  de resultas de  un desafortunado accidente ocurrido en el Casino Obrero en los Carnavales de 1936.  Tras su licencia fue sustituido por su hermano menor, Gregorio, a pesar de su insistencia por librar de aquel trance a su hermano menor. Pero la norma era inflexible: la inhabilitación de un hermano forzaba su sustitución por el otro.[43]



Gregorio Boniquito Borrero. Archivo familiar

Eliseo Boniquito Borrero 

Rafael Mosqueda Martin, nacido a fines de diciembre de 1920, hijo de una familia extremeña llegada desde Valencia del Ventoso[44], fue destinado a Albacete, donde vivió el final de la contienda.

Emilio Guerra Librero-Arroyo (1920-2013), oficial de mecanografía  del ayuntamiento era el tercero de cuatro hermanos varones: Gumersindo, Juan, Emilio y Luis. Debido a su formación administrativa fue derivado a la Caja de Reclutas de Huelva, donde sirvió cinco años –así le repetía a su hijo y nieto- ya que, como otros muchos, sufrió el reenganche de noviembre de 1942.         
Manuel Ramírez

Otros quintos del biberón tuvieron un poco más de suerte: José de Jesús Rentero Arrayás,  “Ochelete”  se libró del servicio  por “corto de talla”.  Pegó el estirón  tarde y eso lo libró de ir a la guerra, lo que provocó la sorpresa de sus compañeros de quinta: Arza tú te ha librado y estas más alto que nosotros[45]. También se libró Francisco Villadeamigo Calero, aunque desconocemos los motivos.  


    
                                


 José Rentero Arrayás

La Quinta valverdeña del biberón


Oficio
Nac.
Observaciones :
 Vive en... Otras observaciones
1.         
Lorenzo Gómez Romero
Obrero
3/01

2.         
Patrocinio Boza Contioso
-
4/01
9 años en Castillo de las Guardas
+ Hace 14 meses de Minas Platón
3.         
Francisco Bonaño Corralejo
-
4/01
Fallecido 13/0571920
4.         
Gregorio Mora Gutiérrez
-
8/01
Fallecido 5/5/1920
5.         
Diego Bermejo Castilla
Labrador
8/01

6.         
Cayetano Caballero Arrayás
-
10/01
Fallecido. De un mes
7.         
Andrés Salas Vélez
-
12/01
Falleció de un mes
8.         
Luis Domínguez Manobel
-
12/01
Fallecido 5/05/1920
9.         
Antonio Marín Calleja
Carpintero
12/01

10.      
Manuel Fiscal Fiscal
-
16/01
Fallecido 26/08/1921
11.      
Manuel Vizcaíno Romero
-
18/01
Fallecido 24/10/1921
12.      
Juan Ramos Garrido
-
19/01
Fallecido 13/05/1920
13.      
Gregorio Márquez Calleja
Labrador
19/01

14.      
Pedro Mª Castilla Borrero
Labrador
20/01

15.      
Domingo Castilla Carrero
Talabartero
23/01

16.      
Francisco Villademigo Calero
Obrero
26/01

17.      
José Pérez Domínguez
Empleado
29/01

18.      
Juan Parra Vizcaíno
Zapatero mecánico
31/01

19.      
Luis Rite Mantero
-
30/01
Fallecido  1/12/1921
20.      
José Malavé Corralejo

5/02
Excluido: Inscrito en Calañas
21.      
José Antonio Parreño Pérez
Labrador
7/02

22.      
Benito Barba Romero
Obrero
10/02
Puebla de Guzmán
23.      
José Palanco Corralejo
-
11/02
Fallecido 10/07/1920
24.      
José Antonio Cejudo Castilla
Labrador
15/02

25.      
Adulfo Márquez Rodríguez
Empleado
21/02

26.      
Lorenzo Vélez Hidalgo
Barbero
20/02

27.      
José Fernández Gutiérrez
Labrador
20/02

28.      
Domingo Cejudo Castilla
Labrador
24/02

29.      
José Mª Fernández Barba
-
25/02
Fallecido 12/09/1921
30.      
Nicolás Salas Macías
Zapatero
26/02

31.      
Gregorio Boniquito Borrero
Cortador
27/02

32.      
Juan Antonio Vizcaíno  Mora
Pastor
27/02

33.      
Ildefonso Macías Alonso
Labrador
1/03
Nº 94
34.      
Gregorio Buenaventura Palanco
Obrero
1/03
Nº 38
35.      
José Feria Arroyo
-
2/03
Fallecido 3/06/1931
36.      
Gregorio Vizcaíno Sánchez
Ninguno
2/03

37.      
Carmelo Ruiza Márquez
Ayte. chófer
4/03

38.      
Manuel Serrano Fernández
Dependiente
4/03
Almonaster
39.      
José Moya Bermejo
-
6/03
Fallecido 30/1271920
40.      
Francisco Castilla Ortiz
-
6/03
Fallecido 22/03/1920
41.      
Enrique García Lineros
-
8/03
Fallecido 4/07/1920
42.      
Vidal Vázquez Cejudo
Labrador
8/03
Calañas
43.      
José Buenaventura Pérez 
Panadero
9/03

44.      
Juan José Bermejo Arrayás
Labrador
10/03

45.      
Francisco Blanco Gómez
Labrador
14/03

46.      
Juan Marín Gutiérrez
Obrero
14/03

47.      
Gregorio Giralde Ponce
-
14/03
Fallecido 23/06/1921
48.      
José Ortiz Nogueras
-
15/03
Fallecido 3/07/1920
49.      
José Borrero Maestre
Cortador
16/03

50.      
José García Guerrero
Obrero
19/03

51.      
Luis Ramos Suárez
Zapatero
19 ó 23/03

52.      
Ildefonso Boniquito Gutiérrez
-
23/03
Fallecido 30/05/1920
53.      
Juan Calleja Lorca
Labrador
25/03

54.      
José  Fernández Alcuña
Ebanista
23/03

55.      
David Pedrada Cejudo
Obrero
27/03

56.      
José Mel. Rodríguez Macías
-
27/03
Fallecido 14/03/1927
57.      
Manuel Díaz Mora
Empleado
28/03

58.      
Francisco Mongango Asuero
-
28/03
Fallecido 13/09/1920
59.      
Juan José Lorca Romero
Labrador
4/04

60.      
Joaquín de los Santos García
Obrero
5/04

61.      
Gregorio Hidalgo Vizcaíno
Zapatero
11/04

62.      
Pedro Zarza Fleming
-
13/04
Fallecido 9/01/1938
63.      
Juan Espina Ramírez

15/04

64.      
José Dolores González Garrido
Jornalero
15/04

65.      
Antonio Fernández Contioso

16/04
Excluido: Inscrito en Huelva
66.      
José Ramos Vázquez
Obrero
16/04
Almonaster
67.      
Cándido Domínguez Lorca
Carpintero
17/04

68.      
Manuel Garfia Vázquez
Zapatero
19/04

69.      
José Dolores Lorca Batanero
Labrador
20/04

70.      
Benito Sánchez Borrero
Obrero
22/04

71.      
José González Benítez
Ninguno
22/04
Beas
72.      
Eduardo de la Cruz Canto
Obrero
25/04

73.      
Manuel Ramírez Limón
Zapatero
28/04

74.      
Juan Banda Ramírez
Pastor
1/05

75.      
Carlos Yanes Pérez
Guardafrenos
5/05

76.      
Juan Bautista Ramírez Vizcaíno
Mecanógrafo
11/05

77.      
Ildefonso Mora Domínguez

15/05
Fallecido 26/07/1920
78.      
Pedro Ramírez Marín
Bodeguero
17/05

79.      
José Ibarra Quintero
Panadero
18/05

80.      
José Mora López
Labrador
19/05

81.      
José Mora Domínguez
Carpintero
21/05

82.      
José Fernández Feria
Carpintero
28/05
Calañas
83.      
José María Borrero Lazo
Carpintero
30/05

84.      
José María Hidalgo Herrera
Calderero
2/06

85.      
Manuel Ramos Contioso

5/06

86.      
Juan José Ramos Cejudo
Dependiente
4/06

87.      
Antonio Galán  Duarte
Obrero
4/06
Huelva
88.      
José Manuel Lazo Borrero
Empleado
10/06

89.      
Manuel Rivera Delgado
Obrero
16/06

90.      
Gregorio Mojarro López
-
17/06
Fallecido 12 /10/1923
91.      
Gregorio Arrayás Mendoza
Carpintero
18/06

92.      
Manuel Donaire Almeida
Barbero
19/06

93.      
Ildefonso Carrero Donaire

2/07
Fallecido 11711/1922
94.      
Juan Esquina Quiñones
Empleado
12/07

95.      
Francisco Alcuña Carrillo
Zapatero
13/07

96.      
Nicolás Vizcaíno Tirado
-
18/07
Fallecido 28/02/1922
97.      
Juan Corralejo Maestre
-
19/07
Fallecido 15 /08/1920
98.      
José Mel. Rivera Gutiérrez
Zapatero
21/07

99.      
José Ant. Gómez Ramírez-Cruzado
-
1/08
Fallecido 25/06/1928
100.   
José Cuaresma Macías
Pastor
4/08

101.   
José Dolores Vera Parreño
Labrador
6/08

102.   
Cristóbal Huerta Parreño
-
17/08
Fallecido 25/08/1921
103.   
José de Jesús Garrido López
Zapatero mecanico
19/08

104.   
José Asuero Núñez
Empleado
18/08

105.   
Francisco Vélez Lorca
Labrador
24/08

106.   
Juan Valero Quintero

24/08
Excluido: Inscrito en  Huelva
107.   
Francisco D. Azogil Mora

27/08
A nº 3
108.   
Juan Lorca Feria
Cortador
28/08
A nº 54
109.   
Francisco Marín Castilla
Labrador
4/09

110.   
Francisco Sánchez Ramírez

14/09
Fallecido 29/12/1936
111.   
Manuel Fiscal Almeida
Empleado
17/09

112.   
Manuel Arrayás Tejero
Labrador
17/09

113.   
Ángel García Ratón
Labrador
18/09
Almonaster
114.   
Ricardo Vázquez Mora
Labrador
18/09
Cortegana
115.   
Emilio Guerra Librero Arroyo
Mecanógrafo
19/09

116.   
José Asuero Núñez
Empleado
19/09

117.   
José de Jesús Rentero Arrayás
zapatero
23/09

118.   
Manuel María Berrocal López
Obrero
1/10

119.   
José Vallés Pérez
Mecánico
1/10
Trigueros
120.   
Manuel Cejudo Calero
Panadero
8/10

121.   
Francisco Contioso Hidalgo
Peón albañil
8/10

122.   
Carmelo Cera Alamillo
Labrador
12/10

123.   
Gregorio Santos Becerro
Obrero
20/10

124.   
Simón Lorca Mora
Carpintero
22/10

125.   
Vicente Ferreira Ferreira

30/10
Excluido: inscrito en Trigueros
126.   
Diego Castaño Bermejo
-
1/11
Fallecido 21/11/1920
127.   
Manuel Vizcaíno Parreño
-
6/11
Fallecido 27/05/1926
128.   
Manuel Donaire Díaz
-
9/11
Fallecido 18/11/1920
129.   
Antonio Mosqueda Santos
Jornalero
14/11

130.   
José Antonio Palanco Díaz
-
18/11
Fallecido 20/11/1920
131.   
Manuel Romero Bermejo
-
19/11
Fallecido 2/07/1931
132.   
Juan Rodríguez Quiñones
-
24/11
Fallecido 8/12/1920
133.   
José Rodríguez Quiñones
-
24/11
Fallecido 31/05/1931
134.   
Pedro Carrero Quiñones
Zapatero
23/11

135.   
José Guillén Pérez
Ninguno
26/11

136.   
Juan José Tocino Jiménez.
Empleado
27/11

137.   
Juan José Limón Vizcaíno
-
4/12
Fallecido 19/02/1922
138.   
Gregorio Bermejo Azogil
Zapatero mecánico
12/12

139.   
Francisco Martín Berrocal
Carnicero
18/12

140.   
Manuel Rentero Borrero
Carpintero
22/12

141.   
Antonio Gamonoso Gutiérrez
Cortador
22/12

142
Rafael Mosqueda Martín
Labrador
25/12











                            La Quinta del biberón.-  A.M(unicipal).V(alverde) C(amino). Quintas. Leg. [46]




Valverdeños en la 1ª brigada Mixta Legionaria “Flechas Azules”. Entre Aragón y Valencia. La batalla de Levante (1938-39)  

Entre Aragón y Valencia estuvieron además once miembros de la primera línea de Falange de Valverde[47], como el teniente Ramón Bañas Guerra[48], José Dolores Cejudo o Emilio Pérez Doblado. Formaron parte de la1ª brigada Mixta Legionaria “Flechas Azules” y lucharon codo con codo con  los italianos del Corpo di Truppe Volontarie en la desembocadura del río.

La comarca del Alto Palancia tuvo toda la guerra su centro de atención en el frente establecido en torno a la ciudad de Teruel. Desde agosto de 1937 fueron habilitados varios aeródromos, que aumentaron la autonomía de los  aviones republicanos y que trataron de evitar largos desplazamientos hasta Manises, el único aeródromo en la zona al comenzar la guerra: Sarión, Barracas, Villafamés, Villar del Arzobispo, Aguilar, El Pobo, Liria y Sagunto.). El aeródromo de Barracas estaba situado a unos dos Km al sur del pueblo de Barracas, entre la carretera de Sagunto y la línea del ferrocarril[49]. Muy cerca  perdió la vida Ramón Bañas Guerra.

Foto aérea del aeródromo de Barracas. Castellon de la Plana

Ramón Bañas Guerra era un militar de origen gallego asentado en Valverde del Camino. Criado como un hijo por su propia hermana , Encarna, y el marido de aquella, el capitán Bravo, jefe de  la zona militar de Valverde del Camino. En noviembre de 1937 , tras seis meses en el frente, el alférez Ramón Bañas fue ascendido a teniente de complemento del arma de infantería.[50] 

En diciembre de 1936, fue acordada por las autoridades españolas e italianas la formación de dos brigadas mixtas ítalo-españolas, mando italiano y personal ítalo-español. En enero de 1937 comenzaron a desembarcar los italianos en Cádiz y el 31 de aquel mes se constituyó  en la ‘Base Sur’ de Sevilla la I Brigada Mixta “Flechas Azules” y en Badajoz la II Brigada Mixta “Flechas negras”[51]. En febrero recibió además oficiales, suboficiales y tropa del Ejército Nacional y una compañía del Cuerpo de Seguridad y asalto. Su nombre y símbolo, el yugo y las flechas, emparentaba   a los fascistas italianos con la  Falange española.

La denominación de mixtas de estas unidades aludía a la presencia de soldados españoles e italianos.  Poco se sabe  de la recluta. La integraron falangistas andaluces, extremeños y castellanos, pero también otros procedentes de la leva obligatoria con ideologías muy diversas, y otros muchos seguro que sin ella. Algunos testigos con los que hemos podido hablar nos recuerdan que el régimen hizo pasar por voluntarias aquellas incorporaciones a la milicia de Falange, aunque nunca existiera tal voluntariedad.

En agosto de 1937 las dos brigadas se integraron en la nueva “División Mixta Flechas”, con presencia de varios valverdeños.

En la campaña de Aragón, las Brigadas Mixtas llegaron hasta el Mediterráneo, a principios del 38. La composición de aquel C.T.V. se componía de la División ‘Littorio’, la  División ‘Fiamme Nere-XXIII Marzo’ y la  División “Mixta Flechas”. En septiembre-octubre del 38, tras la retirada de buena parte del C.T.V., estas unidades se desdoblaron en las divisiones de infantería de la legión  13, Flechas verdes” ,  14, Flechas Azules”, y  15, Flechas Negras”, con personal en buena parte español y material esencialmente italiano.[52]

Ramón Bañas Guerra  murió con 33 años en Barracas (Castellón de la Plana), durante la guerra en la  comarca del Alto Palancia, al  suroeste provincial, en el límite con Teruel,  como miembro del Regimiento de Infantería 33. Alcanzado por una granada llegó vivo al hospital de campaña de Barracas, pero allí murió. Sus restos mortales reposan en el Valle de los Caídos. Tras su muerte logró  pensión  para su esposa, Dolores Ramos Bando.[53]

Tras  su participación en la contienda española algunos de aquellos brigadistas, como Emilio Pérez Doblado, viajaron, al parecer,  a Italia para rendirles homenaje.[54] 


                            




Ramón Baña  Guerra


Aunque la ofensiva franquista conquistó  casi toda la provincia de Castellón, sus tropas se vieron detenidas a las puertas de Sagunto por la cadena de fortificaciones de la llamada  Línea XYZ o  línea Matallana, una red de trincheras y refugios excavados para aprovechar el terreno áspero de las colinas que rodean Valencia por el norte y noreste. Se extendía desde la costa mediterránea, a la altura de Nules,  hasta  Santa Cruz de Moya (Cuenca) y serpenteaba por las provincias de Valencia, Castellón y parte de Teruel hasta entrar en Cuenca. Fue diseñada y ejecutada bajo la dirección de Manuel Matallana, oficial del Ejército Popular de la República que se hizo  cargo de la defensa de Valencia. Con el comienzo de la Batalla del Ebro las operaciones en Levante se vieron detenidas hasta el final de la contienda.

El fuego cruzado de ametralladoras retrasó el avance nacional.  Esta  campaña causó, desde abril de 1938, unas 20.000 bajas al bando sublevado entre muertos y heridos, además de importantes pérdidas materiales. Las tropas franquistas no lograron romper las defensas enemigas, ni avanzar hasta Sagunto, aunque sí lograron dominar la práctica totalidad de la provincia de Castellón, el puerto del Grao de Castellón y ensancharon la zona costera bajo su control.[55]

Solo desde marzo de 1939,  se produjo la Ofensiva final de las tropas franquistas, tras el  golpe de Estado del Coronel Casado. La en otro tiempo inexpugnable Línea XYZ, era ahora una posición abandonada con alguna resistencia aislada, con el objeto de dar tiempo a escapar a aquellos que lo desearan, pero el 29 de marzo las tropas de Franco ya controlaban la capital valenciana y todo el entramado defensivo de la Línea XZY.[56]

Nido de ametralladoras de la XYZ. Vall de Uxó



[1] ODIEL. Domingo 31 de enero de 1937. Estuvo formada por el alcalde Cristóbal Mora Benítez, como gestor primero Francisco Llanes  Llanes, y como gestor segundo Felipe Mantero Rite.   
[2] SANCHEZ CORRALEJO, J.C.,  “El Grupo Escolar y Valverde del Camino (1937-1985”, 37.
[3] FERIA VÁQUEZ P.J., 2006.
[4] Vid. FERIA VÁZQUEZ P.J., 2006.  Uno de sus miembros fue Juan Ramón Maestre Bobero, nacido en 1886 en  Valverde. Barrenero de profesión, poseía gran experiencia con explosivos. Fue movilizado en julio de 1936 por el ayuntamiento republicano de Valverde para realizar voladuras de puentes y entorpecer el avance nacional. Los falangistas lo detuvieron en agosto de 1936 y lo encarcelaron. Después de quince días fue puesto en libertad, pero no regresó a su casa y huyó al monte junto con su yerno y varios compañeros. Un año después, durante la oleada represiva contra la guerrilla, volvió a ser detenido y encarcelado. Entonces, la noche del 5 de agosto de 1937, fue llevado en la primera “saca” de hombres.  Todos los prisioneros fueron pasados por las armas, excepto Juan Ramón y otro compañero que, tras saltar del camión, se unieron  a una partida de fugitivos, formada por Ignacio Silgado Castilla, su hermano Juan, “el Pinche” y el hijo de éste, Pepe “el Roncha”, junto con varios huidos de Zalamea la Real, siendo en total algo más de una veintena de hombres. La presión de los nacionales les hizo dirigirse hacia la sierra. Un día, en un puente de Zufre, sufrieron una emboscada. Tras un violento tiroteo huyen a Peñarroya, en Córdoba, desde donde pudieron alcanzar la zona republicana. Una vez allí, se integraron en el ejército regular republicano y participaron, entre otras, en la batalla de Teruel.
[5] SANCHEZ CORRALEJO, J.C.,  “El Grupo Escolar.., 39.
[6] Entrevista a Manuel Tejero Membrillo (1925-2016).
[7] Las “harcas”, eran  grupos de voluntarios milicianos, a menudo lugareños conocedores del terreno, y a veces, antiguos fugitivos convertidos al bando nacional, dirigidos por un mando militar profesional. Realizaban “batidas”, muchas de ellas con gran éxito. Según Antonio Rico,  llegaron a Valverde en el verano de 1937 y montaron su cuartel en las escuelas de la calle Nueva. RICO PÉREZ, A., 2000, Op, Cit, lámina 56.
[8] Entrevista a Manuel Tejero Membrillo (1925- 2016) .
[9] Véase MORENO GÓMEZ, Francisco. La Guerra Civil en Córdoba (1936-1939). Ed. Alpuerto, 1985. 
[10] Entrevista a Laureano González Prieto (1929).
[11] SANCHEZ CORRALEJO, J.C.,  “El Grupo Escolar.., 40.
[12] CALVO GONZÁLEZ-REGUERAL, F.: La Guerra Civil en la Ciudad Universitaria. Madrid: La Librería, 2012. SERVICIO HISTÓRICO MILITAR. La Guerra de Minas en España, 1936-1939, Madrid, 1948, pp. 100-129.
[13] La batalla de Seseña en octubre de 1936 fue un frustrado intento de las tropas republicanas, apoyadas por el avance de 15 carros T-26, tanques ligeros soviéticos,  al mando del capitán Paul Arman, alias "Greisser”,  de detener el avance de las tropas nacionales hacia Madrid. Vid. Hugh Thomas (1976); La Guerra Civil Española, pág. 514.
[14] Entrevista a sus hijos Isidoro, Magdalena y Juani Parreño. Nacido en 1915, se incorporó en Melilla para la instrucción.
[15] En sus memorias habla del Alférez Zabala, el brigada Boyer y los sargentos Quintano, Villalpando, Fradejas, Rivilla, Caimán, Santos y Ramos, p. 144.
[16] MACÍAS DELGADO, J.D. op. cit., “Mi nuevo destino”, pp. 148-153.
[17] Ibídem.
[18] Entrevista a su hijo Gregorio Mora Santos.
[19] SAGARDÍA RAMOS, A, op. cit., p. 119 y p. 123.
[20] Carta de 19 de diciembre. Riosalido.
[21] ALCOFAR NASSAES, J.L.: CTV, Los legionarios italianos en la guerra civil española. Madrid, 1972.
[22] FERNANDEZ E.: El coronel Rey y la rendición de Teruel, 1992.
[23] Entrevista a su hermana Gregoria Alcaría Corralejo (1922).
[24] Quinto de 1929, había hecho el servicio militar en las fuerzas regulares de Larache, en el batallón de cazadores Llerena nº 11. Entrevista a su hijo José Gregorio Pérez Sánchez (1955).
[25] Así lo refiere su hijo Gregorio Mora Santos.
[26] Carta de José Gómez a Dolores Arroyo. Huelva. 22 de febrero de 1938.
[27] Carta de José Contioso a Federico Arroyo. 19 de marzo de 1938. Ayerbe.
[28] ARMENGOU, M. y BELIS, R.: Las Fosas Del Silencio: ¿Hay un Holocausto Español?, 2004, p. 143.
[29] SAGARDÍA RAMOS; A., op. cit., p. 162.
[30] Carta de 16 de diciembre de 1938. Estafeta nº 14.
[31] BOE. Burgos, 17 de noviembre de 1937, p. 4384.
[32] BOE. 26 de diciembre de 1938, p. 3150. 
[33] Labor. 1938 diciembre 8, p. 6. “versos dedicados a los jóvenes…”
[34] El defensor de Córdoba. 25 de marzo de 1938,  p. 2 “Chiquillos”.
[35]AIXALÀ, E. La quinta del biberó. Els anys perduts. Barcelona, Proa, 2004.
[36] Para ampliar los detalles bélicos de esta batalla clave véase BESOLÍ, A.; GESALÍ, D.; HERNÁNDEZ, X.; ÍÑIGUEZ, D.; LUQUE, J. C. (2006). La batalla del Ebro. Barcelona: RBA. MARTÍNEZ REVERTE, Jorge (2003). La batalla del Ebro. Madrid: Crítica. 

[37] Entrevista a sus hijos José María Borrero y José María Ramos.
[38] Entrevista a su hija Paqui Pedrada Díaz.

[40] Entrevista a su sobrina Dolores Rivera Bonaño.
[41] Las escribió junto a su nieta Pilar Fernández Fernández, apenas una niña. Con su excelente caligrafía llamaba la atención de 
[42] Los servicios auxiliares eran aquellas tareas encomendadas a personas con dificultades.
[43] Entrevista a Petra Arroyo  Quiñones (1918).
[44] Su padre, Francisco Mosqueda Reino, se casó en primeras nupcias con  Rafaela Martín y, tras enviudar,  contrajo matrimonio en segundas nupcias con la valverdeña Juana Morgado Aroca. 
[45]  Entrevista a su hijo, Faustino  Rentero Tejero .
[46] Nos  vimos obligados a prescindir del  cuadro adjunto de los miembros de la quinta valverdeña del biberón   para adaptarnos a las nomas de presentación de las Jornadas del Patrimonio del Andévalo . 
[47] La referencia es de Reposo Pérez Doblado (1922), hermana de uno de aquellos muchachos, Emilio, quien nos recuerda que el régimen hizo pasar por voluntarias aquellas incorporaciones a la milicia de Falange, aunque nunca existió esa voluntariedad.
[48] Padre de Ramón Bañas Ramos. 
[49] SÁNCHEZ MARTIN, C. J. “La guerra aérea en el alto Palancia durante el conflicto civil (1936-1939) (1). En http://www.aulamilitar.com/altpalan.hts.
[50] B.O.E. Burgos. 4/12/1937, p. 4656.
[51] En ésta última se integraron falangistas de Badajoz, Mérida, Cáceres y Zamora.
[52] E. CHIAPPA. Carlos C.T.V. Il Corpo Truppe Volontarie Italiane durante la guerra civile spagnola 1936-39. MURIAS, Carlos CASTAÑÓN y José María MANRIQUE: Militares italianos en la Guerra Civil Española. MESA: José Luis:  El Regreso de las legiones. Voluntarios italianos en la Guerra Civil Española. VICENTE MARCO, B, MALLENCH SANZ, C., SALVADOR PASTOR, A., FRANCONE, G. FRANCONE, V.: Italianos en la batalla de Levante. Operazione Levante: 13 – 25 julio 1938
[53] Orden de 6 de noviembre de 1941 que concede pensiones  a varios militares y viudas.  BOE. 1/06/1942, p. 3916.
[54] Entrevista a su hermana Reposo Pérez Doblado (1922).
[55] BEEVOR, Antony (2006). The Battle for Spain. The Spanish Civil War, 1936-1939. Londres: Penguin Books., p. 348.
[56] THOMAS, Hugh (1976). La Guerra Civil Española. Barcelona: Ed. Grijalbo, p. 980.