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domingo, 18 de enero de 2015

NOTAS SOBRE LA FESTIVIDAD DE SAN JUAN BOSCO: Huelva, La Palma del Condado y Valverde del Camino

Facanias, Enero de 2015.
 
Juan Carlos Sánchez Corralejo
A la comunidad salesiana de Valverde
                                        En el bicentenario del nacimiento de San Juan Bosco



La figura de San Juan Bosco, el santo fundador de los salesianos y de las hijas de María Auxiliadora, ha estado vinculada a Valverde a través de dos instituciones escolares: el Colegio María Auxiliadora, la segunda fundación salesiana femenina de España, que celebraba anualmente con gran fervor la fiesta de su fundador, y, muy posteriormente, la Escuela Taller de Formación Profesional, que esperaba con anhelo la celebración del que para ellos era el patrón de la Formación Profesional.   
 
 
Si la Casa salesiana de Valverde abrió sus puertas en 11 de diciembre de 1893, el Colegio de María Auxiliadora fue inaugurado apenas un  mes después , el 8 de enero de 1894 en su ubicación primigenia, en la casa de ejercicios de Santa Ana, se trasladó en octubre de 1904  a la casa-colegio actual. En las primeras décadas del siglo XX, las cuatro clases del corredor funcionaban como una escuela unitaria, que recogía niñas de distintas edades, lo mismo que hacían otros colegios de niñas de la localidad, como la Escuela Nacional San Carlos del Cabecillo de la Cruz, mientras que la clase de los niños, de Sor Esperanza Pérez, se situaba en el sótano, junto a las de Sor Casilda, Sor Concepción Vilches y el comedor del Protectorado de la Infancia, creado en 1916, que permitió comida gratuita y enseñanza igualmente gratuita a alumnas, tanto internas como externas, de Valverde y de otros pueblos de la provincia.    .

 En otra ocasión hablaremos de la aplicación en Valverde del llamado sistema preventivo salesiano, aquel método pedagógico que nació como respuesta al sistema represivo decimonónico, cuya misión era  enseñar a todos los jóvenes del mundo la fealdad del pecado y la belleza de la virtud.  
    
El trio cofundador de la obra salesiana de Valverde del Camino  
 
 En el Colegio salesiano, la festividad del santo fundador se centró históricamente en torno a tres vértices: el triduo y la misa solemne cantada, la ,procesión  y los sainetes y actuaciones musicales de su teatro, a menudo dirigidos y siempre relanzados por las antiguas alumnas del centro. La celebración de la festividad en honor de San Juan Bosco en Valverde del Camino puede rastrearse a partir de la década de 1930.

En estos años y en los primeros años cuarenta, la casa valverdeña la componían las hermanas Sor Casilda, Sor María de Gracia, Sor Cayetana Romero, Sor Lucia Carrasco, Sor Julia Aparicio y Sor Virginia Ferraro, directora y profesora de corte y confección. Al ser trasladada la directora, la sustituyó Sor Paz Moreno y,  a esta última,  la valverdeña Sor Josefita Ruiz, en los primeros años cuarenta, coincidiendo con las bodas de oro de la llegada de la comunidad salesiana. Tras la marcha de Sor Josefita a Calañas fue directora Sor Concepción Vilches, monja que llevaba en Valverde ya varios años,  además de las  tres maestras de labores  que fueron sustituyéndose unas a otras: Sor Elvira Molinet, Sor Elvira Ortega y Sor Amparo Saura. Muchas de las niñas de entonces recuerdan aún a Sor Elvira Molinet vendiendo  chucherías  durante las clases vespertinas de costura y labores, desde altramuces  hasta  pirulitos de miel y azúcar de fabricación propia, versión salesiana de las pachangas valverdeñas.   
Aquel año  de 1930 se celebró un teatro, concretamente el día 19 de enero, que debía servir para costear los gastos del altar y de la estatua del entonces beato Don Bosco[1]. Las alumnas del colegio nos relatan el sencillo homenaje que recibía en los años treinta y primeros cuarenta: “Aquella jornada no había clases. Nos pasábamos toda la mañana jugando en las pistas: saltando a  la comba en el patio de arriba o en los columpios del patio inferior. Por la tarde había procesión con la imagen de San Juan Boscopresidida por los sacerdotes D. Jesús de Mora o D. José Romero, -éste último posterior rector del seminario de Sevilla-, alrededor de la iglesia, y de nuevo de vueltas al colegio. Las niñas marchaban en doble fila con el uniforme blanco de cuello redondo azul y su cinturón, igualmente  azul, y los niños varones, de la clase de Sor Esperanza Pérez, vestidos de calle”.[2] 


 
 
 En enero de 1937, en plena Guerra Civil, se sigue celebrando el triduo en honor de San Juan Bosco en la capilla de María Auxiliadora, en aquella ocasión con sermón a cargo del párroco local Jesús de Mora y Mora, mientras que el día 31 de enero, coincidiendo con la festividad, que aquel año cayó en domingo, hubo misa general cantada y sermón a cargo del coadjutor José Barriga[3]. No obstante, aquella  procesión humilde de los años 30, del día 31 de enero, debió desaparecer, ya que también ha desaparecido del recuerdo de sus antiguas alumnas.

La procesión reapareció en 1949, se suspendió de nuevo desde 1951 debido a la enfermedad de una de las hermanas,  y no volvió a realizarse hasta 1967, pero desde entonces únicamente en los patios interiores del propio colegio.
 En los años 40, -tras el proceso de canonización de Don Bosco el 1 abril de 1934-, dos alumnas con enorme vinculación y cariño por las hermanas salesianas, como eran Pepita Márquez Rodríguez y Conchita Franco Rodríguez, bajo el asesoramiento de Sor Concepción Vílchez y Sor Esperanza Pérez, se ocuparon de bordar en terciopelo rojo el estandarte de Don Bosco, en el antiguo locutorio del colegio, que hoy se corresponde con la capilla privada de las monjas; estandarte que ha salido durante generaciones en las procesiones salesianas de Valverde en representación de su santo fundador.[4].    
     San Juan  Bosco en Barcelona. 3 de mayo de 1886, junto a los niños de la obra salesiana de Sarriá. Finca de la familia Martin Cugat. Foto de Joaquín Pascual y Martín-Cugat. Archivo familiar de Josefa Rodríguez Ruiz (1891-1969).
 
 Varias familias vinculadas a las salesianas valverdeñas siguen conservando copia de una fotografía de Don Bosco en Barcelona, convertida casi en una reliquia. La instantánea recoge su visita de mayo de 1886, una de cuyos artífices fue la hoy venerable Dorotea de Chopitea, una chilena afincada en Cataluña y promotora de numerosas obras asistenciales, tanto en su país natal, como en España: escuelas, iglesias, hospitales y asilos. Don Bosco fue acogido en la Casa salesiana de Sarriá y visitó la basílica de Nuestra Señora de la Merced. Allí recibió unos terrenos en la cumbre del Tibidabo, donde se levantó una pequeña ermita, y donde hoy se erige la basílica del Sagrado Corazón de Jesús.   
 
En los años 60, el párroco D. Juan Romero Oviedo instaba a unir  la festividad de San Juan Bosco, el apóstol de los niños, con la Jornada Mundial de la Santa Infancia. En el año inicial de la década, el triduo se celebro, como era habitual los días 28, 29 y 30 con predicaciones a cargo de un padre jesuita de la residencia de Huelva, y la misa se pospuso para el lunes 1 de febrero en la capilla de María Auxiliadora, pero, a la par, se instaba a los fieles, a través de la Hoja Parroquial, de la necesidad de aumentar las limosnas –la meta era superar las 2.000 pesetas del año anterior- para las necesidades espirituales y materiales de los niños de las Misiones, aumentar las casas cuna, los colegios- comedores de huérfanos y su atención médica.[5]
 
Desde 1905, el colegio de las hijas de María Auxiliadora tuvo un parvulario de niños que o desapareció coyunturalmente en torno a la Guerra Civil, pero estaba plenamente restablecido en los años 40.   Bien es sabido también que muchos de los alumnos del Grupo Escolar de los años cincuenta, sesenta e incluso setenta procedían del parvulario de las Salesianas, donde estudiaban desde los 3 a los 5 años. Por sus aulas pasaron cientos de niños de distintas generaciones, algunos de los cuales permanecían en el colegio salesiano algún tiempo extra, pero debían abandonarlo tras hacer la primera comunión. Ellos también se educaron en el respeto al santo italiano y algunos nos recuerdan que a los mejores aprendices de catecismo se les otorgaba la banda azul de María Auxiliadora, que portaban orgullosos por las calles de la ciudad, tras salir de la misa dominical.
 
 
En 1993, con ocasión del centenario de la llegada a Valverde de las primeras hijas de María Auxiliadora a nuestra ciudad, la festividad de San Juan Bosco alcanzó una solemnidad, si acaso especial,  aunque siguiendo una tradición de honda raigambre: hubo triduo en la capilla de María Auxiliadora y el 31 de enero, que de nuevo cayó en domingo,  misa solemne en la Iglesia Parroquial. De vueltas al colegio, su patio fue centro de un festival de canciones a cargo de las alumnas de 8º de EGB, y aquella noche hubo velada en el teatro del colegio con protagonismo claro  de las antiguas alumnas, que ese día vuelven al colegio de su infancia y, a través de sus canciones, tablas de gimnasia artística y representación de sainetes, sirven para regocijo de todos los presentes, pero también para mantener los lazos afectivos de las antiguas pupilas del centro con la comunidad salesiana. Aquel año de 1993 los teatrillos tuvieron el corolario del estreno oficial de las sevillanas a San Juan Bosco, escritas y musicadas por el poeta local  M. González Mora. Una antigua discípula imploraba en 1994 para que continuara la presencia de las antiguas alumnas en tan señalada fecha: “Sirve de gran satisfacción agradecer a todos los componentes del elenco artístico para que no falte nunca ni decaiga su formidable contribución en fecha tan señalada”.[6]
 
 
En el siglo XXI se sigue manteniendo el triduo por la tarde para los adultos y feligreses en general, y una celebración especial para el alumnado del colegio en horario de mañana: en la capilla, bien la directora, bien algún miembro de la pastoral, dirigen una plática acerca de la vida del santo, de sus valores relacionados con la juventud y de su famoso sueño de infancia que invita a ser capaces de terminar las disputas no con golpes y violencia, sino con palabras y argumentos. La semana anterior se celebra la semana de la Alegría, a base de actividades vespertinas que rememoran los juegos infantiles tradicionales -la sillita, las carreras de sacos o el pañolito-, talleres de manualidades y sesiones de cine. El 31 se celebra la misa general, trasladada definitivamente a la Iglesia debido al crecido número de alumnos del colegio. Vueltos al mismo,  se inicia el pasacalles: lo abren la banda de tambores de alumnos -actuales y pasados-, dirigidos por Manuel Fernández Corralejo, la pancarta de Don Bosco y otras de diferentes temáticas referidas a valores como la esperanza, la alegría, la pureza, el amor, la humildad o la caridad.[7] 
DON BOSCO Y EL TALLER ESCUELA.

 De la misma manera, la festividad de San Juan Bosco era renombrada en el Taller Escuela José Antonio de Formación Profesional[8]. Ya dijimos en su día que la cocina del taller-escuela alivió mucha hambre y no sólo la de los chicos y profesores, sino también de albañiles de obras en el centro o transeúntes pobres de paso por Valverde. Pero cuando más se engalanaban sus fogones era por las fiestas de San Juan Bosco, cuando profesores, alumnos y autoridades comían a mesa y mantel. Entonces, el personal de cocina necesitaba ayuda exterior, llegando, a veces, ayudantes desde Huelva.
 La Festividad de San Juan Bosco levantaba pasiones entre la chavalería de los talleres. La víspera había cine: la escuela se ocupaba de abonar la entrada a sus alumnos para acudir al Cinema Valverde para disfrutar de alguna película de moda. Las actividades del 31 de enero se iniciaban con la celebración de la misa. En 1960, el 31 de enero fue domingo. Por los datos extraídos del Boletín Parroquial sabemos que los alumnos de la escuela profesional tuvieron misa a las once de la mañana, oficiada por el profesor de religión, el reverendo Manuel Vélez Fernández[9]. Pero en los años posteriores, la fiesta se trasladó al propio centro escolar. Empezaba con una misa de comunión general, a menudo celebrada en el vestíbulo del centro escolar. En 1962 fue oficiada por el párroco de Trigueros, mientras se ocupó del sermón Manuel Vélez, a la sazón profesor de religión y de lengua del taller-escuela. La misa fue seguida de las habituales tablas de educación física y el almuerzo de hermandad. Gómez Moreno, delegado provincial de la C.N.S., representó en aquella ocasión al Gobernador Civil y felicitó en su nombre la labor de padres y profesores.[10]
 
En 1967 hubo misa a las 11, como de costumbre con panegírico a cargo del asesor religioso de la Organización Sindical, el padre Agustín Castro Merello[11], Superior de la Residencia de Padres Jesuitas de Huelva y colaborador habitual de diario Odiel. A fines de la década de 1960, la eucaristía se hizo más rica, gracias a los cánticos del coro mixto del colegio, que interpretaba a cuatro voces salmos y espirituales, y con las ofrendas en el ofertorio de los trabajos realizados en piel, madera y chapa por parte de los propios alumnos «mediante sencillas pero devotas palabras». Eugenio Lobo Conde era el capellán del centro y Juan Vázquez Limón su director.[12]
 
  
La misa de San Juan Bosco. Foto Calero.
 
 
 Tras la misa, llegaba la representación teatral, preparada por los propios alumnos, entre los que destacó Consuelo Romero, a pesar de sus habituales problemas de garganta. A continuación, alumnos, profesores y autoridades pasaban a la explanada situada delante de la fachada principal, donde se celebraban espectaculares pruebas de gimnasia y tablas de educación física, saltos de potro y caballete, todos ellos muy  aplaudidos por la asistencia. Se completaban los actos con los tradicionales juegos entre alumnos: carreras de sacos, carreras de cintas, o el difícil arte de comer chocolate con los ojos vendados. Se jugaba por parejas, de manera que en cada tándem uno trataba de dar chocolate a su compañero. Era divertido y el cacao acababa llenando a todos, jugadores y espectadores. Resultado parecido tenía la búsqueda, con la simple ayuda de la boca, de la moneda escondida en el plato de harina. Muchos curiosos, habitantes de los alrededores, se asomaban al patio y eran copartícipes del jolgorio general.

La carrera de burros era de los actos más espectaculares. Los alumnos participantes buscaban el burro más viejo ya que, según las reglas de esta curiosa competición, ganaría el que más tarde llegara a la meta. La prueba bordeaba el antiguo campo de fútbol y volvía al centro a través de la calle Diputación. A continuación, se procedía a la entrega de premios de los campeonatos deportivos celebrados las semanas anteriores: tenis de mesa, ajedrez, damas, dominó, fútbol, baloncesto y voleibol. 


  



 La celebración continuaba con el almuerzo común y finalizaba con una velada folklórica en la que algunos de los alumnos mostraban sus dotes artísticas. El 31 de enero de 1962 fueron comediantes  por un día los alumnos María Josefa, Gloria Arroyo, Mari Carmen Diéguez Vélez y un conjunto de baile[13]. El cronista habla asimismo de la valiosa colaboración en estos actos de la sección femenina, a través de dos de sus camaradas enviadas al centro con el cometido de asesorar para que la fiesta alcanzase la mayor brillantez posible.
         Nunca faltaban los representantes de la Organización Sindical franquista, siendo habitual la presencia del delegado provincial de sindicatos. En el San Juan Bosco de 1967, a las 11 de la mañana, como era habitual, se celebró  la misa oficiada por el capellán, con panegírico a cargo del asesor religioso de la Organización Sindical, el Padre Castro Merello. Tras el programa de actividades lúdicas, se impusieron medallas al escultor Antonio León Ortega, premiado por la Delegación Nacional como artesano ejemplar, y al productor Contreras. Por la tarde, se produjeron las habituales  actividades deportivas y la sesión cinematográfica[14]. Dos años más tarde, en 1969, las autoridades estaban compuestas por Ángel García del Bello, secretario provincial  de Sindicatos, José Martí Pascual, vicesecretario de obras sindicales, y Manuel  Buades Castillo, secretario de la obra sindical de Educación y Descanso[15].
 
        
Don Bosco en el Corpus valverdeño.  Junto a la presencia de la sagrada ostia bajo el palio, Don Bosco estuvo presente también en el Corpus valverdeño en unos años en los que se intentó recuperar en la procesión eucarística la presencia gremial de cada sector productivo valverdeño. El 28 de mayo de 1964, la imagen de San Juan Bosco representó a los trabajadores de la fábrica  trianera de muebles Hijos de José Franco, regentada por José Franco Rodríguez. La imagen procesionó en un Seat 600, de la propia fábrica de muebles, conducido por Agustín  Doblado, encargado de la misma, aunque aquel artilugio mecánico fue adornado convenientemente como un paso más de corpus, mientras que una menuda imagen de San José salió y representó a la fábrica de Los Zarzales. 
 
San Juan Bosco y algunos carpinteros de la fábrica de José Franco Rodríguez: Pepe Tomico, Manuel Asuero, Fernando Santos, Pedro Quiñones, Juan Romero Domínguez y su hijo Juan Romero Bermejo, y José Franco.

 
    Procesión del Corpus 28 de mayo de 1964.
 EN EL RESTO DE LA PROVINCIA . La capital onubense también celebraba la festividad  de Don Bosco y lo hacía por doble vía, la de los salesianos de Huelva y la del gremio de cinematógrafos. Los salesianos lo hacían con un triduo y misa celebrada, a menudo, por el obispo onubense en la Iglesia de la Concepción, donde se reunían los miembros de la residencia Salesiana de la Escuela Stella Maris, -creada en 1962 en el edificio del antiguo Seamen´s Institute de la capital onubense, cedido a la diócesis de Huelva por la compañía de Rio Tinto[16]­-­, pero también de los alumnos de los centros de Formación Profesional e Industrial de la capital onubense[17]. La misa de la mañana estaba especialmente dirigida al considerado santo de la juventud, y la de la tarde para el resto de devotos.
 
Los alumnos del colegio salesiano Cristo Sacerdote, creado en 1969, disfrutaban con cucañas, carrera de cintas en bicicleta en las que participaba el alumnado de primaria y de bachillerato, juegos de bolos, de ping-pong, y un campeonato de tiro al blanco[18]. Desde 1972 el colegio se dotó de una nueva pista polideportiva, donde comienzan a celebrase trofeos triangulares de fútbol y baloncesto, y se terminaba con la velada literaria y la representación de sainetes de Carlos Arniches.[19]
 
Además, Don Bosco era considerado,  a la sazón, patrón de la cinematografía. Por esa razón, las empresas cinematográficas de la provincia de Huelva organizaban  proyecciones en el Gran Teatro, y misa con panegírico en la Iglesia de las Madres Agustinas. La relación entre el Santo del Piamonte italiano, y el invento de los Lumière era explicado de esta guisa por el cronista F.G., del diario Odiel:  San Juan Bosco se valió de lo que existía entonces, el teatro, para enseñar el catecismo; su bien cortada pluma escribió obras teatrales encantadoras; practicó las prestidigitación, las acrobacias del circo, todo aquello que fuera atrayente y ameno a la muchachada; con estos medios fundó sus oratorios, que no son más que medios cautivadores de la juventud, para enseñar el catecismo y educar cristianamente. No dudamos en afirmar que si Don Bosco hubiera conocido el cine, como existe hoy, hubiera sido un formidable guionista […][20]. También el Cine Club de la Obra Sindical de Educación y Descanso, presidido por José Luis Ruiz, celebraba el día de su patrón con misa, sesión cinematográfica y cena de hermandad en un hotel céntrico de la capital.[21] 
 
         El colegio masculino salesiano Santo Domingo Savio de La Palma del Condado, fundado en 1961, repetía con pocas variaciones las celebraciones realizadas en Valverde, consistentes en  un triduo celebrado en la Iglesia parroquial de San Juan Bautista, seguido de competiciones deportivas, proyecciones de películas aventureras en el Cinema España, un concurso pictórico-literario y la escenificación de cantos corales y sainetes.[22]
 



[1] RICO PÉREZ, A.: Valverde y las Salesianas. 1983-1993, p. 120.
[2] Entrevista a Purita Borrero Becerro (1928), Pepita Márquez Rodríguez (1931), Isabel Nieto Mora (1933), Dolores Rivera (1934), Amalia Becerro (1935) y Conchita Franco Rodríguez (1935). Las informantes nos hablan de los babis color caqui de los chicos y algunas creen recordar una palomita o lazo en el cuello.      
[3] ODIEL. 4 de febrero de 1937. El propio José Barriga relato en “Perfiles de la vida de un sacerdote siempre joven” su experiencia pastoral en Valverde, Sevilla, Cortegana y Écija. Recogido por ABC: Miércoles 24 de marzo de 1982, p. 48.  
[4] Pepita Márquez Rodríguez nos cuenta que por las mismas fechas se bordó el palio de la Virgen de los Dolores por parte de las  alumnas de las Salesianas, en los altos de las oficinas de la Luz de la familia Fleming, en la calle D. Rodrigo Caballero.   
[5] Boletín Parroquial de Valverde. Año V. Domingos 24 y 31 de  de enero de 1960, nº 4 y 5, p 1.  
[6] Fiesta de San Juan Bosco. En Facanías, nº  248. Mayo de 1994, p. 21.
[7] Entrevista a las antiguas alumnas María Senra, Luisa Feria, Gloria Vizcaíno, Inma Gómez, Adela Batanero, Aitana Hernández, Iuliana Spataru, Mónica Martín, Marina Pérez y Guillermina Marrodán.
[8] SÁNCHEZ CORRALEJO, J.C.:"La Vida Cotidiana en la Escuela profesional". En De la Escuela profesional al IES Don Bosco (1956-2006).  Diputación de Huelva. 2006., pp. 63-66. Extraído de las páginas 63 a 66.   
[9] Hoja parroquial. Domingo 31 de enero de 1960.
[10] ODIEL. 2 de febrero de 1962. “El Taller Escuela José Antonio conmemoró el día de San Juan Bosco”.
[11] ODIEL. “El próximo martes festividad de San Juan Bosco. Actos en Valverde del Camino”.
[12] ODIEL. 6 de febrero de 1969. “Valverde del Camino. Festividad de San Juan Bosco”.
[13] ODIEL. Viernes, 2 de febrero de 1962. 
[14] ODIEL 26-1-1967.
[15] ODIEL 6-2-1969.
[16] Esta institución del Apostolado del Mar, ubicada en la manzana conformada por la Avenida de Italia, y las calles Duque de la Victoria y Periodista Luca de Tena, tenía escuela, casino, habitaciones, dormitorios y capilla. Era un hogar abierto a los marineros, que buscaba minimizar su desarraigo familiar y afectivo. El edificio fue inaugurado por el Ministro de Marina, almirante Pedro Nieto Antúnez, el 14 de enero de 1962.
[17] ODIEL. 1 de febrero de 1967. “Los salesianos de Huelva celebraron la fiesta de San Juan Bosco con extraordinaria brillantez”.
[18] ODIEL. 4 de febrero de 1971. “Las fiestas de San Juan Bosco en el Colegio Salesiano”. 
[19] ODIEL. 26 de enero de 1972. “Actos en honor de San Juan Bosco en el Colegio Salesiano Cristo sacerdote”
[20] ODIEL.29 de enero de 1967. “San Juan Bosco, patrono de la cinematografía.
[21] ODIEL. 31 de enero de 1967. “En la fiesta del patrón de la cinematografía”.
[22] GARCIA, D.:  “La Palma del Condado. Festividad de San Juan Bosco”. En  ODIEL. 2 de febrero de 1967.