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sábado, 29 de enero de 2011

HISTORIA DE VALVERDE DEL CAMINO: EL CAMINO ROMANO

CAMINOS DE HISTORIA:

        PROYECTO “CAMINO ROMANO DE VALVERDE

 Juan Carlos Castilla Soriano
Juan Carlos Sánchez Corralejo


Edita: Consejeria de Cultura de la Junta de Andalucia, Amigos del Patrimonio. Ayuntamiento de Valverde y Museo Casa Direccion.
    Imprime: Gráficas Fernández C.B.
    Depósito Legal: H-257-2002


La recuperación y difusión del patrimonio es una tarea clave para conocer nuestro pasado.
El proyecto Camino Romano de Valverde, auspiciado por la Asociación Cultural “Amigos del Patrimonio Valverdeño”, ha sido uno de los cuatro seleccionados a nivel provincial dentro del programa de Voluntariado Cultural de la Consejería de Cultura. Dicho proyecto ha consistido en siete meses de labores de limpieza de tres tramos de la Vía Onuba-Urium. Ha sido necesario limpiarlos de jara y otros arbustos que dificultaban su observación, así como eliminar una capa de más de cuarenta centímetros de tierra vegetal y depósitos orgánicos que cubrían su superficie.

El primer tramo recuperado, de unos 200 metros de longitud, se localiza en el paraje Dehesa de los Machos y junto a Monte Carabales, siendo fácilmente visitable a través del trazado de la antigua vía férrea San Juan del Puerto-Buitrón.
El segundo tramo lo encontramos a la salida de Valverde a Zalamea junto a la antigua carretera y en las inmediaciones del túnel del ferrocarril.

En ambos casos, la traza del camino discurre por terrenos firmes pizarrosos, a modo de trinchera de unos dos metros de ancho, buscando sortear las zonas blandas y la máxima pendiente, para facilitar la circulación de carros con voluminosas cargas. La trinchera cavada en la pizarra permitía estabilizar la posición del carro sobre la pendiente de la loma por la que discurría y evitaba el paso por los valles, lo que siempre suponía una mayor dificultad para los vehículos cargados.

Las huellas que en el paso continuado e intensivo de carros produjo en la pizarra del camino nos ha permitido avanzar algunas características de los vehículos que por aquí transitaron. El diámetro de la rueda lo estimamos en 110 cms. a tenor de la altura de la marca que los extremos del eje del carro ha dejado sobre las paredes de la trinchera. La distancia entre ruedas era de unos 140 cms. El ancho de la superficie de contacto de la rueda era de unos 8 a 10 cms. Estas características se confirman con los datos extraídos de las ruedas de carro romano encontradas en el yacimiento de La Caridad en Caminreal (Teruel).

Ruedas de carros. La Caridad
Caminreal (Teruel)
Si pensamos en la dificultad de la orografía, los fuertes desniveles, las características de los medios de transporte de la época y los datos que se ofrecen en el Códice Teodosiano, debemos suponer que las cargas transportadas no debían superar la media tonelada.
Las características de las trincheras no permitían el cruce de dos vehículos en largos tramos. Por ello a veces la trinchera se desdoblaba para permitir el cruce en plena ladera. Del mismo modo, se posibilitaba el cruce en valles amplios o en zonas de curva.

El tercer tramo limpiado se localiza junto al casco urbano de Valverde, a las espaldas de la Casa Dirección y en las proximidades de la Cerca del Hospital. En este caso su estructura se acerca bastante a las técnicas constructivas generales de las vías romanas recogidas en los tratados de Marco Vitrubio: una cuidada cimentación, un núcleo elástico y revestimiento pavimentado. En realidad el tramo se compone de las siguientes partes: statumen o cimiento a base de piedras gruesas; rudus, piedras más pequeñas mezcladas con arena y cal para equilibrar los posibles desniveles; nucleus, formado por grava o gravilla apelmazada con barro, sobre la que se sitúa la cubierta, y finalmente el pavimentum, constituido por grandes losas.


Tramo camino  romano junto al casco urnbano de Valverde
y la cerca del Hospital

En sus márgenes o bordes exteriores se sitúan hileras de piedras de mayor tamaño llamadas margínes, cuya misión era reforzar la capa que sufría el paso de los carros y de los transeúntes en general.

Su superficie presenta un ligero abombamiento central para evitar la inundación de la calzada. Además, se excavaban pequeños canalillos laterales para facilitar el desagüe, sobre todo en zonas de curvas. Aunque la anchura de las principales calzadas de la Hispania Romana oscilaba entre 15 y 20 pies romanos, o sea, entre 4,5 y 6 metros de anchura, los tramos empedrados de la vía Onuba-Urium a la altura del casco urbano valverdeño poseían una anchura máxima de 3 metros y medio.

Al borde de estas vías aparecían grandes hitos cilíndricos de mármol llamados miliarios. Se situaban de milla en milla, esto es, cada 1478 metros, o si prefiere cada mil pasos. Precisamente en la Casa de Cultura de Valverde se encuentra el único miliario aparecido en la provincia de Huelva, aunque últimamente se piensa que el basamento de un altar paleocristiano. 


¿Miliario  o basamento de altar paleocristiano?


La Onuba-Urium, dentro del término municipal de Valverde del Camino, es visible en un tramo de cinco kms. localizados al norte de la población. Formaba parte de una ruta de mayores dimensiones, la Onuba-Arucci el gran eje de comunicación norte-sur de la provincia de Huelva. La Onuba-Urium ponía en contacto las minas de Riotinto con el estuario de los ríos Tinto y Odiel y discurría por los actuales términos de Riotinto, El Campillo, Zalamea la Real, Valverde del Camino, Beas y Trigueros.

Las vías romanas fueron un eficaz factor de colonización: junto a la calzada valverdeña se levantaron los hábitats romanos de Los Campillos y del Cabezo del Tesoro o la villa romana imperial de La Melera. Los escasos restos conservados permiten apuntar la hipótesis de que se trataba de asentamientos humanos dedicados a la explotación agropecuaria y silvícola, al tiempo que completarían su economía con actividades metalúrgicas, aprovechando precisamente la cercanía de las vías romanas que servían de salida al mineral.

Asimismo, debieron existir pequeños poblados mineros en nuestro término municipal. Algunas de las minas valverdeñas ya estaban en explotación en época tartésica, mientras que está  perfectamente documentada la presencia romana en las mismas del grupo de la Ratera y de Campanario, donde se ha acreditado la práctica de fundiciones de cobre.

Cerca de estas vías han aparecido también importantes colecciones de monedas. Un buen ejemplo es el Tesorillo Romano de Valverde, compuesto inicialmente por más de cuatro mil monedas, halladas en la Laguna de la Plata. Pero, ¿para qué utilizarían el dinero los hispanos romanos que habitaban las villas valverdeñas Posiblemente les permitió abastecerse de productos artesanales de las tiendas de la vecina Ilipla o incluso de Onuba; quizá permitió a los varones aliviar su cansancio en alguna de las conocidas tabernas romanas, y a sus esposas ampliar sus vajillas con ollas de cocina o con nuevas piezas de vidrio.



Tesorillo romano de Valverde del Camino

Las calzadas romanas no son sólo una manifestación de la capacidad técnica de los antiguos romanos. Por las vías y calzadas llegaron también nuevas costumbres y creencias, nuevas prácticas religiosas, nuevos sistemas de enterramientos y nuevos rituales funerarios.

Las tumbas romanas de Valverde obedecen al modelo de tumbas labradas en pizarra. Presentan forma rectangular y unas dimensiones que suelen oscilar entre 1,25 y 2 metros de longitud, de 50 a 70 cms. de anchura y unos 30 o 40 cms. de profundidad. Nos referimos a las tumbas de la Huerta de Baldomero, la tumba de Los Caracoles o la necrópolis de la Huerta de la Becerra.


Necrópolis de la Huerta de la Becerra


A pesar de su estado de expolio es fácil pensar que ya por entonces se realizaban honores póstumos a fin de honrar a los difuntos, igual que lo hacemos hoy: ofrendas de alimentos y flores, libaciones consistentes en derramar vinos o licores sobre la tierra que daba cobijo al difunto, sacrificios a los lares o divinidades que representaban a los antepasados, todo ello sin olvidar situar en la boca del difunto una moneda que habría de servir para pagar a Caronte, el genio que transportaba en su barca las almas de los muertos hasta la morada del dios Hades-Plutón.

Los romanos no sólo nos dejaron espectaculares trincheras cavadas sobre las pizarras o muestras de pavimento por las que transitaron mercaderes, funcionarios e inmigrantes con nuevos esquemas ideológicos, costumbres y creencias, sino que pasados los años un pueblo, VALVERDE, recogería su legado en su propia denominación DEL CAMINO.

1 comentario:

  1. ¿Juan Carlos Sánchez Corralejo...?
    Tu nombre me suena a Rábida y Torreumbría. No sé... Han pasado muchos años, puede que ande confundido... Sea como sea, te he descubierto y ando leyendo tus artículos con fruición. Adoro la historia... La Melera, la Laguna de la Plata... Dios mío, tantas concomitancias con mis origenes tumbalejeros...

    Abrazos desde Villarrasa.

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