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martes, 16 de agosto de 2011

ETNOGRAFIA DE VALVERDE DEL CAMINO (HUELVA): JUEGOS INFANTILES (III)

Manuel Fernando Gómez Cera

En  Facanías, nº  398.   Septiembre 2006.


NUESTROS JUEGOS DE AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE


            El pasado mes de Agosto (de 2006), en la revista extraordinaria de Feria de Facanías, iniciamos una serie para dar a conocer los juegos tradicionales y populares de Valverde, gracias al ofrecimiento de la dirección de la revista.

            En dicho número pedíamos a las diversas asociaciones la preservación de estos juegos mediante las actividades necesarias para tal fin.

            Y esto se ha cumplido en cierto modo, porque en este verano, se está efectuando un programa de ocio alternativo organizado por el Ayuntamiento de Valverde. Desde aquí no podemos menos que aplaudir la iniciativa en su conjunto, y por nuestra parte de manera especial la realización de actividades de tipo tradicional (1).

            Hemos asistido a todas estas actividades y vemos el gran regocijo de los niños participantes, pasárselo bien y disfrutar enormemente.

            Por ello, nos agradaría ver cómo estos talleres se hiciesen, no de manera alternativa, sino de forma continua y en pequeños grupos. Sabemos que en los colegios se hacen diversas actividades extraescolares, entre las que están los talleres de cuentacuentos, las actividades multideportivas, etc. Sería una buena ocasión para que los propios monitores de multideportiva trabajasen los juegos tradicionales  relacionados con el deporte y de esta forma enseñar e inculcar a los niños ese espíritu de competición sana, de ajustarse a las reglas de los juegos, etc., y evitar su desaparición.

            Pero ya, comencemos sin más dilación, la descripción del juego que traemos este mes que, por lógica, ha de ser menos extenso que los publicados en el Extra de Feria. Nuestra idea es mostrar algunos de los juegos más representativos de Valverde, publicando de forma alternativa, los juegos sin canciones, más propios de niños, de los juegos con canciones, más propios de niñas, insertando de vez en cuando formulillas de sortear, bromas, retahílas diversas.

            La lima (2).
            La lima es un juego, al igual que el corta-campo, de exterior y de temporada, porque debe jugarse cuando el terreno blando y arcilloso. El instrumento a utilizar es la lima, herramienta de acero templado, de forma alargada, cuya zona de trabajo está dotada de estrías capaces de erosionar material, acabada en una punta alargada sin estrías, que es la que sirve para clavar.

El campo de juego es un rectángulo de unos dos metros de ancho por tres o tres y medio de largo. Se marca en el suelo este campo dividiéndolo en siete recuadros. Hay seis recuadros iguales, numerados dos a dos de la siguiente forma

El recuadro inferior derecha será el uno.
            El recuadro inferior izquierda será el siete.
            El segundo recuadro de la derecha, por encima del uno, será el dos.
            El segundo recuadro de la izquierda, por encima del siete, será el seis.
            El tercer recuadro de la derecha, por encima del dos, será el tres.
            El tercer recuadro de la izquierda, por encima del seis, será el cinco.
            El recuadro más grande, por encima del tres y del cinco, será el cuatro. Es el recuadro más alejado de la parte inferior de la rayuela. Los vértices superiores del recuadro número cuatro se unen con una línea curva, dibujo idéntico al del corner del fútbol, se llaman “líneas del siete”.

           
  Dibujada la rayuela para la lima, se sortea el orden salida. El juego de la lima tiene su propio sorteo para iniciarlo. Los jugadores, en cualquier orden tiran la lima desde la base inferior al recuadro número cuatro, lo más cerca posible de la línea que separa los recuadros tres y cinco del cuatro.

            El jugador que clave más cerca, será el primero en salir, y así todos. Si algún jugador no clava la lima, quedará último, pero si hay varios, lanzarán de nuevo entre ellos.

El primer jugador, el mano (3), toma la lima por la parte estriada, y desde la posición inicial, que es el espacio cercano al recuadro uno la clava, o intenta clavarla, en éste.

            Avanza con uno de los dos pies, recoge la lima, si la ha clavado, y la clava en el recuadro dos. Avanza con el otro pie y hace lo mismo en el recuadro tres. Igualmente lo hace en el recuadro cuatro, el más grande, pero ahora puede poner los dos pies en este recuadro, prosigue por los recuadros cinco, seis y siete de la misma forma que para los tres primeros y termina saliéndose de la rayuela.

            Si consigue salir de esta forma, ha pasado el número uno y continúa jugando en el número dos. Si no lo consigue, porque no clave la lima o pise alguna raya  en alguno de los recuadros antes de salirse, es decir, no haya completado la rayuela, sigue estando en el número uno, pasando el turno al siguiente jugador. Una tirada en que clave la lima se considera mala si ésta no levanta dos dedos del suelo.

            Igual ocurre con el número tres, que, una vez clave el jugador la lima lo pisa con un solo pie. Para lanzar al cuatro, una vez pasados los tres primeros recuadros, puede descansar con los dos pies en este número y proseguir después hasta salirse de la rayuela.

            Para lanzar a los recuadros uno, dos, tres y cuatro, lo hace desde la base inferior de la rayuela. Para lanzar al quinto, desde el vértice inferior derecho de la rayuela. Para lanzar al seis, lo hace de la misma forma que para el cinco, pero se sitúa el vértice dos o tres pasos alejado de la rayuela. Para lanzar al siete, se hace desde la “línea del siete”.

            Cuando se hace el recorrido al revés, se comienza por el siete y se termina en el uno, lanzando desde las posiciones inversas a las descritas más arriba.

            Cuando un jugador ha completado todos los recuadros, siete del derecho y siete del revés, del uno al siete y del siete al uno,  se dice que ha hecho “cuplido” o “cumplido” es decir, que gana un recuadro en propiedad, el que elija. Para hacerse un “cuplido”, el jugador que haya terminado todos los recuadros, elegirá dónde quiere hacérselo, procediendo de la siguiente forma:

            Si, por ejemplo, quiere hacérselo en el recuadro tres, debe clavar tres veces la lima en este recuadro. Clavará la primera vez, pasará por el uno y el dos y volverá, así tres veces. Puede señalarlo como quiera, con rayas, con su nombre, con un dibujo, lo que se ocurra.

            No es usual hacerse un “cuplido” en el recuadro número cuatro, porque al no tener que pasar por el él, facilita la labor a los competidores.

            Este recuadro ganado o “cuplido” es inviolable para todos los jugadores excepto para el propietario del mismo, que puede hacer en él lo que quiera, pues podrá no clavar la lima sin hacer “mala”, pisar con los dos pies, saltárselo, etc.

            Los demás jugadores no podrán pisar el “cuplido” salvo autorización del propietario. Para ello el jugador que lleve el turno, al llegar al “cuplido” pedirá al propietario “paso” o “tranca”. Si el propietario concede “paso”, continúa jugando normalmente. Si el propietario concede “tranca”, deberá saltarlo sin clavar ni pisar.

            Si un jugador está lanzando al número dos y en este recuadro hay un “cuplido” de otro jugador, pedirá “paso” o “tranca”, tal como se ha dicho. Si el propietario concede “tranca”, el jugador de turno lanzará la lima al número tres y cuando complete el recorrido volverá a lanzar al tres, ya que el anterior recorrido fue sustituto del dos.

            Los jugadores podrán hacerse tantos “cuplidos” como puedan hasta un máximo de siete, por lo que, como es normal, mientras más “cuplidos” haya en la rayuela más será la dificultad de los que no los tengan. El juego finalizará cuando sea imposible proseguir, debido a estar la rayuela llena de “cuplidos”.

            Ganará el juego el jugador que más “cuplidos” se ha haya hecho, o, en su defecto, a la finalización del tiempo señalado, el jugador que haya avanzado más recuadros.
                                              
                                              
Notas.-

(1)   Estas  actividades, relacionadas con la tradición, fueron el juego de la oca en la plaza de Málaga (el origen de este juego parece remontarse al año 2000 A de C.), el taller de cometas en la plaza del Andévalo, el taller de cuentacuentos en la plaza de Pelachingo y los juegos tradicionales en la plaza del Toril.
(2)  Este juego ha sido recogido de Antonio Vera el 30/01/06 y de José Luís Ramos el 10/08/06.
(3)  Mano, el que tiene opción a ser el primero en una cosa, en este caso en el juego. Véase Molinero, Diccionario Valverdeño, Facanías nº 85 de Julio/80. Siguiendo la clasificación ya publicada en este blog, el juego de La lima pertenecería al grupo de Juegos sin canciones,, juegos con instrumentos.

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