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viernes, 28 de febrero de 2014

EL HOMBRE DE CROMAGNON VISTO DESDE EL VALVERDE DE 1868


                           ¿Serán los restos de Adán y Eva?  

    Sea quien sea el que examine el fósil de Cromagnon tendrá que corroborar con nosotros que  a esa especie infundió Dios por vez primera un alma inmortal, además de memoria, inteligencia y voluntad.  Quizá pueda afirmarse que la  primera pareja de cromagnones sean nuestros padres de las Sagradas Escritura, Adán y Eva.

El hallazgo ha aparecido en Les Eyzier, en la región de la Dordongne por parte de Louis Larter, quien afirma haber encontrado en un  abrigo rocoso cinco esqueletos fragmentados. Según este investigador son los restos de los primeros humanos, aunque el mentón robusto y prominente, la frente elevada y los pómulos salientes en nada se asemejan a los humanos.
 
Algunos científicos comienzan a diseñar hipótesis extravagantes, pero la única fuente de verdad emana de las Sagradas Escrituras. El  Génesis es el origen del cosmos y del  hombre. Es sin duda la primera verdad que todo ha sido creado por Dios. El Génesis utiliza un verbo, bará. Con él nos enseña que Yahvé dio existencia a lo que no existía. El Dios omnipotente fue capaz de crear el mundo en tal solo seis días, pero tal hazaña sólo está al alcance del Divino Creador.

Dios no quiere que los más aptos sobrevivan y mueran los más débiles. Charles  Darwin sólo es un blasfemo y un triste demente. Dios creó al hombre a imagen suya y como portador de un alma inmortal. Ya  Santo Tomás habla del alma humana trascendente,  simple y espiritual, creada directamente por Dios Es esa alma la que utilizan los cromagnones para realizar las pinturas de las paredes de las cuevas prehistóricas.

La Biblia  transmite estas  verdades fundamentales.  Hay, por fin, una última verdad que se enseña: Adán cometió el error de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, y pretendió determinar lo que no corresponde a los humanos. Esa  ciencia sólo compete  a Dios, aunque algunos científicos, insensatos y no temerosos de Dios, quieren jugar a ser como Él.



2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Por supuesto que los hallazgos son ciertos y coetáneos.
      El resto del articulo trata de reproducir el clima de ansiedad de una sociedad, la del siglo XIX muy anclada en las tradiciones, y del evidente choque entre la ciencia emergente y los pasajes bíblicos que sirvieron para explicar e origen de las cosas a millones de personas

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