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lunes, 30 de enero de 2017

LOS MOLINOS DE VIENTO DE VALVERDE DEL CAMINO. 1744-1978. (II)


LOS MOLINOS DE VIENTO DE VALVERDE DEL CAMINO. 1744-1978. (II)


Juan Carlos Sánchez Corralejo
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Actas de las VI Jornadas del Patrimonio del Andévalo, pp. 168-173.  

La construcción de los molinos

La construcción de molinos, tanto de agua como de viento, se considera una banalidad o regalía privativa del duque de Medina Sidonia, ya que éste era señor del dominio solariego de la villa valverdeña, en cuanto ésta pertenecía al Condado de Niebla. Desde 1742 se construyeron siete molinos de viento, acudiendo únicamente a la licencia municipal.

Ante la protesta de la Casa Ducal, en 31 de agosto y 21 de septiembre de 1750, el cabildo valverdeño remitió testimonio al duque Pedro de Alcántara Alonso de Guzmán el Bueno (1724-1777), XXI conde de Niebla, y XIV duque de Medina Sidonia, para obtener aprobación y confirmación de los siete molinos de viento construidos a esas alturas, que había concedido el cabildo valverdeño “sin tener para ello facultad”.

«Y para que cada uno de los dueños a quienes pertenecen los enumpciados molinos, tenga legítimo instrumento de pertenencia, por lo que respecta a permiso para la fábrica y uso del suelo que ocupan, mando se les entregue una copia auténtica // de esta mi provisión, y que original se ponga en el oficio de la Escrivanía de Cavildo, tomando razón de ella en los Libros Capitulares para que en todo tiempo conste esta merced. Y las referidas Justicias no darán, sin mi expreso consentimiento licencia alguna para otras/ fábricas so pena de veinte mil maravedís para mi Cámara y de que serán demolidas las que se hicieren sin mi permiso. Para lo cual mande expedirla presente firmada de mi mano, sellada con el sello de mis armas, y refrendada de Don Manuel Escudero Gilón, mi secretario de cámara, en el Real sitio de San Lorenzo, a veinte y quatro de octubre de mil setecientos y cinquenta [Firma del duque]» [1].

Se situaron en cuatro cabezos que rodeaban la villa, los de San Sebastián, San Gregorio, la Cabeza de la Cañada Luenga y la Peña Gorda, con cotas modestas que oscilan entre los 260 y los 299 metros de altitud sobre el nivel del mar:  

«Uno en el Cabezo de San Gregorio a Alejo Gómez, otro en el cabezo de San Sebastián a los herederos y sucesores de Antonio García Cavallero, ya difunto, otro en dicho cabezo de San Gregorio a Simón Francisco; otro en la cabezada de Cañada Luenga a Joseph García Borrero; otro en el cabezo de la Peña Gorda a Athanasio de la Cruz Hidalgo, otro en el referido cabezo de San Gregorio a D. Diego Díaz Arrayás, presbítero, y el otro en el mismo cabezo a Diego Díaz Vara y el de agua situado en el vado de la pasada del rio Odiel que había fabricado Martín Martínez [...]les doi la competente facultad para usarlos en la forma que por bien tubiesen, ya sean // administrados por sí, o arrendándolos a las  personas que les pareciere».[2]

El primer molino del cabezo de San Gregorio fue el primer molino de viento de Valverde. En febrero de 1744, Alejo Gómez recibe licencia para levantarlo. La idea es muy bien acogida por el cabildo arguyendo que su construcción reportaría mucho beneficio y ningún perjuicio por lo distantes que están los molinos desta villa y sus vecinos, y por la falta de agua que en el verano se experimenta y seguirse mucho beneficio a la causa pública[3]. Solo una semana después se pide licencia para el molino del Cabezo de San Sebastián erigido por el labrador valverdeño Antonio García Caballero. Se alude de nuevo al beneficio de los vecinos por su sercanía y porque en los veranos por la falta de aguas no pueden moler los molinos.[4]

El segundo molino del Cabezo de San Gregorio fue mandado construir por Simón Francisco Gómez, labrador local, uno de los valverdeños que hipotecaron sus bienes para la ampliación del templo parroquial a mediados del siglo XVIII[5]. El Catastro de Ensenada lo define como un labrador con una renta calculada de  6200 reales.

El tercer molino del Cabezo de San Gregorio fue mandado construir por el presbítero Diego Díaz Arrayás, sacerdote natural de Valverde, ordenado como tal en 1712[6]. El cuarto molino del cabezo de San Gregorio fue propiedad de Diego Díaz Vara. Según las Respuestas Particulares del Catastro muele con una piedra vaza y según respuestas generales produze de utilidad a el año treinta fanegas de trigo, su valor seiscientos y sesenta reales de vellón.[7]

El sexto molino se situó en la cabezada de la Cañada Luenga, un espacio de tránsito de merinas locales y ovejas mesteñas, reconvertido en el lenguaje valverdeño en Cañalenguas. Era propiedad de José García Borrero y se levantaba junto a la cerca del Hospital y, además de su función originaria, sirvió de mojón para acotar las tierras de pasto de las bestias de trabajo locales, a mediados del XVIII[8]. Un siglo después, hasta sus pies llegaban los rebaños de ganado vacuno que venían a Valverde para ser vendidos en la primera feria de agosto que se prolongó de 1845 a 1851[9]. En el siglo XIX, el mapa de Coello lo refiere como molino de Pelón, mientras los bosquejos planimétricos hablan del Molino de Feria. Aún pueden observarse sus restos.  


    

      
Cabeza de Cañada Luenga
 

 
 

Restos del molino de la Cañada Luenga
Antes de 1750 se construyó un séptimo. Es el Molino del cabezo de la Peña Gorda, situado «extramuros de la villa»,  Fue mandado construir por Atanasio de la Cruz Hidalgo  El topónimo  no se ha conservado. Se ha relacionado tradicionalmente con la zona de las Peñas.      

Pese a la construcción de estos ingenios eólicos, las respuestas particulares del Catastro de Ensenada, que llevan fecha de 6 de septiembre de 1751, solo catalogan cinco. No aparecen los de Peña Gorda y Cañada Luenga, que debieron ser los últimos en obtener licencia.

La construcción  de estos molinos de viento no paralizó la construcción de nuevos molinos de agua en el río Odiel. El molino de Vado fue construido por Martín Martínez en la década de 1740, aunque no obtuvo aprobación expresa del duque de Medina Sidonia hasta 1750[10]. En 1753 lo vendió a Diego Díaz Vara.     





Cabezo de San Gregorio o de los Molinos hacia  1875. Fotografía del arcipreste José Manuel Vizcaíno Moya.
Ramírez Copeiro, J.,1987, p. 180. 


Sistema de propiedad y explotación de los molinos de viento valverdeños
                       
Molinos de viento
Propietario
Características y utilidad del molino
Rentas (reales)
Dueños
Maestro molinero[11]
1º Molino de Cabezo de San Gregorio 

Alejo Gómez
Licencia:24/02/1744
1 piedra baza
Solo muele en verano
660 reales, en torno al 8% de sus rentas.
11.189
Alcalde de Valverde en 1740, 1745, 1746,  1750, 1751…
Dueño del molino del arroyo del Carrasco.
Martin Lorenzo Duque
1º Molino del cabezo de San Sebastián
Antonio García Caballero labrador
Licencia.: 2/03/1744
A la vera de esta villa. En el ruedo


Difunto en 1750.
No aparece entre los bienes de su viuda.  Ana Domínguez.
Gregorio Ramírez Santo
2º Molino de San Gregorio
Simón Francisco  Gómez
Licencia: 1/12/1744
Solo muele en verano
660 reales
6.188
Alcalde ordinario en 1743, 1744.
Juan Lorenzo Duque
3º Molino del cabezo de San Gregorio
 Diego Díaz Arrayás
Licencia: N.C.
Recogidos en RG  del Catastro

Presbítero  natural de Valverde , 



4º Molino del cabezo de San Gregorio
Diego Díaz Vara

Licencia: N.C
1 piedra baza
660 reales
15% incluidos otros dos molinos: la encinita y 1/3 del Gallego, ambos arroyo del Castaño
   12.277  
Alcalde en 1740
Regidor 1745
Cabaña ganadera que supera 800 cabezas entre ganado vacuno, ovejas, caprino y de cerda

Molino de Cañada Luenga
José García Borrero
Extramuros de esta villa
No aparece recogido en el catastro
660 reales de vellón
2.275
Dueño del molino de la Llave en el Castaño
Benito Caballero
Molino del cabezo de  Peña Gorda.
Atanasio de la Cruz Hidalgo
Extramuros de esta villa
No recogido en las Respuestas Particulares del Catastro
19.131[12] 

Alcalde en 1746
molino de la Encinita  + 1/3 molino del Gallego 15% de sus rentas
Francisco García Romero
                       Fuente: Catastro de Ensenada y Actas Capitulares. Elaboración propia.

Los dueños de los nuevos molinos aparecen en la nómina de los principales capitales de la villa. Poseen tierras de sembradura, viñas y lagares, y son importantes propietarios de ganado, una de las características comunes a los labradores del Andévalo. Los más significativos eran Atanasio de la Cruz, Diego Díaz Vara y Alejo Gómez, con rentas cuantificadas por el catastro entre 12.000 y 19.000 reales, solo superadas en la población por Diego Márquez de la Santa.

Diego Díaz Vara, el propietario del cuarto molino de San Gregorio, era uno de los principales hacendados, un gran ganadero a medio camino entre Valverde, Beas y Niebla, con una cabaña ganadera que superaba las 800 cabezas entre ganado vacuno, lanar, caprino y de cerda, tierras de sembradura en el ruedo, 6.000 cepas de viña entre las Mojarrillas y Pallares, un pinar en el Saltillo, una casa-pajar en Candón y tres viviendas en Valverde.[13]

Atanasio de la Cruz, dueño del molino de la Peña Gorda, representó a Valverde en el Libro  mayor hacendado[14]. Con unas rentas de 19.169 reales adelantó al fallecido Diego Márquez de la Santa. Poseía abundantes tierras cerealeras, viñas en El Cuco, pero, de nuevo, su mayor riqueza se sustentaba en la propiedad de abundante ganado: 60 ovejas, 25 cabras, 24 bueyes, dos toros, 56 vacas con sus correspondientes crías, más varias yeguas, caballos, jumentos y mulas. Y sobre todo 1.205 colmenas, repartidas por Valverde, Niebla, Villarrasa, Trigueros y Gibraleón, de las que obtenía casi el 50% de sus ingresos. 

Alejo Gómez destacaba por el ganado lanar, vacuno y de cerda. Simón Francisco Gómez obtenía la mayor parte de sus rentas de las colmenas y del ganado vacuno y lanar. El presbítero Diego Díaz Arrayás, era dueño del tercer molino del cabezo de San Gregorio, como bien patrimonial, pero no podemos seguir su pista ya que el archivo valverdeño no conserva los libros de fincas de eclesiásticos. 

Casi todos ellos tenían además molinos hidráulicos: Diego Díaz Vara compró en junio de 1753 el molino del Vado en el río Odiel[15]; Atanasio de la Cruz fue dueño del molino de la Encinita, en el Castaño, valorado en 2.200 reales, y de un tercio del molino del Gallego, por el que obtendría otros 733 reales. Los ingresos derivados por la molienda vendrían a significar en torno al 15% de sus rentas declaradas, sin contar su molino de viento. Alejo Gómez era dueño del molino del arroyo del Carrasco, localizado en la llamada Majada del río Odiel, que estaba en desuso por falta de presa, pero además en 1751 elevó memorial al duque de Medina Sidonia para  ponerlo de nuevo en uso. El informe del cabildo dio el visto bueno al no haber otros molinos inmediatos y no ser zona de abrevadero de ganados, y en cambio sí el beneficio de más aumento de moliendas.[16]

José García Borrero, con unas rentas muy inferiores al resto, de solo 2.275 reales,  obtenía casi el noventa por ciento de sus rentas del molino de la Llave en el arroyo del Castaño, y debió animarse a invertir en la molienda de viento para los difíciles meses del verano en un caudal tan menguado como el del Castaño. 

Continuará (…)



[1] A.M.V. Acta capìtular de 7 de julio de 1745. Leg. 6.
[2] 1750, octubre, 24. Provisión del Duque de Medina Sidonia confirmando la construcción realizada de siete molinos de viento y uno de agua. Leg. 7.
[3] A.M.V., actas capitulares de 24 de febrero de 1744. Leg. 6.
[4] 1744, marzo, 2. Licencia para construir un molino de viento en el cabezo de San Sebastián. Acta capitular de 2 de marzo de 1744. Leg. 6.
[5] Víd. ARROYO NAVARRO, F., Historia de la parroquia de Valverde del Camino (Huelva).1469-1950. El autor,  p. 131.
[6] Víd. ARROYO NAVARRO, F., Op. cit., p. 402.
[7] A.M.V. Catastro de Ensenada. Leg. 693, f. 624v-625.
[8] A.M.V.C. Actas de 20 de abril de 1744. Leg. 6
[9] CASTILLA SORIANO J.C. y SÁNCHEZ CORRALEJO, J.C. (1998): “Las primitivas ferias de Valverde: San Pedro, Santiago y Santa Ana, y la primera feria de agosto”. Raíces, nº 1. «Que para el ganado vacuno se señala desde el arroyo del Pilar hasta la cerca del Hospital y molino de viento inmediato…»
[10] La provisión señorial concediendo la facultad data de 24 de octubre de 1750 y fue realizada en San Lorenzo del Escorial, refrendada por el secretario de cámara, Manuel Escudero Gilón. A. Protocolos. V. Leg. 64, ff. 75r.-76v.
[11] A.M.V.C. Notificación del acuerdo de  de 5 de julio de 1745 sobre rebaja de la maquila. Leg. 6. 
[12] La suma de las cantidades referenciadas en las respuestas particulares apuntan una cantidad  de 19.707 reales. La misma fuente cuantifica en  24.841 reales la renta de Diego Márquez de la Santa que sería de esta forma el mayor hacendado de Valverde en 1749. Su muerte con antelación a las rectificaciones de 1754 convirtieron a Atanasio de la Cruz en el mayor hacendado.     
[13] A.M.V., Rentas y Exacciones. Catastro de Ensenada. Fincas seculares. Tomo II, ff. 617-625.
[14] NÚÑEZ ROLDÁN se basa en el  Libro del Mayor Hacendado. 
[15] A.P.V. Leg. 64, ff. 75r.-76v. Venta de Martín Martínez a Diego Díaz Vara.
[16] A.M.V. 14 de febrero de 1751. Informe sobre molinos.

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