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jueves, 5 de julio de 2012

LOS BALDÍOS DE NIEBLA DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII (I)

LOS BALDÍOS DE NIEBLA DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII. APROVECHAMIENTOS COMUNALES EN EL CORAZÓN DEL CONDADO: VALVERDE DEL CAMINO, TRIGUEROS, BEAS Y VILLARRASA.

      La creación de comunidades de pastos fue una de las fórmulas utilizadas por el poder regio para favorecer la repoblación del solar onubense desde el siglo XIV. La ampliación de los derechos comunales, en pleno corazón del Condado de Niebla, trató de incentivar la colonización de un territorio semivacío de hombres y ganados. Pero, a partir del siglo XVI, cuando las circunstancias cambiaron y la presión demográfica se hizo más patente, se harán inevitables las fricciones entre los derechos comunitarios anteriores, y la defensa de la exclusividad del propio término municipal. Partimos del origen de la comunidad de pastos, concedida por un Privilegio Rodado de Alfonso XI, que dio vida a una comunidad germánica, cuyo disfrute no sólo beneficiaría a Niebla sino también al resto de lugares de su Condado, entendidos éstos como calles de la capital condal.

Tratamos de recalcar la función social de los baldíos, al mantener en sus propios términos municipales a una población ávida de tierras que, de otra manera, hubiera tenido que emigrar. Esbozamos las principales áreas de colonización, protagonizadas por vecinos de Valverde del Camino y, en menor medida, por los habitantes de Trigueros, Beas y Villarrasa, haciendo hincapié en la dualidad de modelos de ocupación: agrícola en el primer caso y ganadero en el resto. Analizamos los lugares de habitación y los aprovechamientos realizados: derechos de pastaje, aprovechamientos de rastrojeras, de recogida de leña y bellotas, así como el alto porcentaje de tierras cultivadas mediante una agricultura itinerante de rozas, sujeta a la renta del terrazgo.

Pero, esta hermandad de pastos dio lugar a múltiples dificultades, que basculan entre los intentos de la capital condal para impedir los aprovechamientos por parte de sus aldeas, y los continuos pleitos, tanto entre Niebla y sus lugares, como entre las distintas aldeas entre sí. En muchos de ellos, subyace el solapamiento de los antiguos aprovechamientos comunales y unas prácticas municipales tendentes a adehesar fraudulentamente algunas porciones de montes para pagar sus débitos a la Hacienda Real. Muchos lugares fueron conscientes de que el consentimiento de tales usurpaciones provocaría su perpetuación.

Además, la perduración de estos abusos dio lugar a numerosos episodios de conflictividad social, que oscilaron entre la desobediencia, los embargos de bienes y ganados y que derivaron en sucesos de violencia desatada, entre los que destacó el motín de hambre valverdeño de 1634. La apropiación individual o concejil de una parte del espacio colectivo, puso en serio peligro la pervivencia de los disfrutes  comunales y comenzó a romper la armonía entre lo privado y lo comunitario. La presente comunicación sólo pretende perfilar las directrices básicas de una investigación de mayor envergadura.

      Las fuentes utilizadas han sido los registros notariales (Archivo de Protocolos de Valverde y Archivo Histórico de Moguer, sección Niebla), una amplia documentación emanada de los archivos municipales de las poblaciones objeto de estudio, así como el análisis jurídico del pleito de los baldíos que realizara en la década de 1950 el notario valverdeño Diego Romero.

                                                   

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