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miércoles, 10 de octubre de 2012

ETNOGRAFíA DE VALVERDE DEL CAMINO


M. Fernando Gómez Cera 


JUEGOS DE NIÑAS (CORRO, PASILLO, CUERDA)

En  Jaras nº 48. Diciembre de 2007

            Hasta la fecha, hemos presentado una serie de juegos, de salto, de pelota, de carreras, que tienen que ver más con los niños que con las niñas, aunque en algunos de los juegos ya publicados participen éstas.

            Sin embargo, los juegos con canciones son casi exclusivos de las niñas. Repetiremos, no nos cansaremos de decirlo, que para jugar y divertirse es necesario muy poco. En los juegos de corro y de pasilla no hay que utilizar ningún instrumento, en los de cuerda, solo una cuerda, como es obvio.

            Los juegos de niñas, tienen, además del ejercicio físico que se hace, el movimiento continuo, un componente que no lo tienen los juegos más de niños: es la canción.

            Las niñas acompañan la mayoría de sus juegos al aire libre o en patios de colegios con canciones. Algunas de ellas son muy simples, en tanto que otras no son sino retazos de otras composiciones más largas. Nos referimos a los romances.

            Los romances que se cantan en los juegos infantiles llegan desprovistos de cualquier atisbo de crueldad, de hechos desagradables. Y esto es así, porque el niño en sus juegos, ha acortado en lo necesario el romance y, por ende, el juego,  obviando lo que no interesa al mundo infantil.

            ¿Quien puede imaginar siquiera que un romance tan conocido como “Estando el señor Don Gato” pueda tener una continuación exaltadora del robo y del hurto? O bien que el romance de “Catalina”, es decir, el conocido también como “En Cádiz hay una niña”, tenga como continuación un martirio y todo lo que conlleva. El mundo infantil ha adaptado estos cantos y los ha asimilado a su mundo.

            Hoy  vamos a ver un ejemplo de un juego de corro, de uno de pasillo y de otro de cuerdas.

En la baranda del cielo. (Romance de Catalina) (1)

El corro es muy simple. Las jugadoras se dan la mano y van girando en el sentido que quieran, en tanto una de ellas por sorteo se queda en el centro, al tiempo que va moviéndose también.

                                   En la baranda del cielo
                                   en la baranda del cielo,
                                   hay una dama sentada, si, si,
                                   hay una dama sentada.

                                   Vestida de azul y blanco,
                                   que Catalina se llama.

                                   Levántate Catalina
                                   que Jesucristo te llama.

                                   -¿Para que me quieres, Cristo?
                                   -Para ajustarte las cuentas.

                                   -Las cuentas las traigo justas
                                   de la semana pasada.

(Se van repitiendo los versos tal como se ve en la primera estrofa)

            Al terminar, la jugadora que está dentro del corro señala a otra jugadora, la que quiera, que será la que salga al centro para comenzar de nuevo.

A la hoja, hoja verde. (2)

            Juego-canción de pasillo, en que participan todas las niñas que quieren. Las jugadoras se sitúan formando un pasillo de un metro aproximadamente en dos filas, dándose la cara. Una niña, elegida generalmente por sorteo, se queda en el centro es la que empieza el juego y va recorriendo el pasillo bailando. Al mismo tiempo, las demás niñas cantan y tocan palmas rítmicamente.

                                               A la hoja, hoja verde,
                                               a la hoja del laurel, del laurel,
                                               mi señora me ha mandado
                                               ¿cuántos hijos tiene usted?
                                               A esta no la quiero.
                                               por fea y llorosa,
                                               a esta me la llevo       
                                               por guapa y hermosa.
                                               Parece una rosa,
                                               parece un clavel,
                                               parece la hija
                                               de doña Isabel,
                                               ¡acabada de nacer!   (o de escoger)

            Cuando se llega a la parte de la canción que dice: “a esta no la quiero por fea y llorosa…”, la niña que está dentro del pasillo se pone delante de otra jugadora mientras la señala, y ésta se lleva las manos a los ojos haciendo ademán de llorar y poner pucheros por no haber sido escogida. En los dos versos siguientes, “a esta me la llevo por guapa y hermosa”, la jugadora del pasillo se pone delante de otra niña y la saca a bailar al pasillo y juntas lo recorren bailando hasta que acabe la canción. Cuando la canción termina, la jugadora que se quedó primero pasa a formar parte del pasillo, quedando en el centro la nueva jugadora elegida, que comienza un nuevo juego.

           
Chinito, ¿qué vendes tú? (3)

            Juego de cuerda que admite varias variantes. Puede ser jugado por una sola niña, por tres o por todas las que quieran.
           
            Cuando juega una sola niña, ésta toma la cuerda con las manos y va saltando al tiempo que canta la cancioncilla que lo acompaña.

            Al final de cada verso hace un movimiento al tiempo de saltar, que consiste en agachar la cabeza y encorvar ligeramente el cuerpo, volviendo inmediatamente a la posición normal. El juego termina cuando la niña/jugadora quiere, sin más.

            Cuando lo juegan tres jugadoras, la cuerda ha de ser más larga, y dos de ellas, como en, prácticamente, todos los juegos de cuerda, toman la cuerda por los extremos, mientras la otra, que se ha elegido por sorteo o por simple convenio entre las tres, va saltando al ritmo de la canción, con los mismo movimientos que cuando juega una sola niña.

            Si la jugadora que va saltando hace “mala”, es decir, se cae, tropieza, se enreda o no hace los movimientos correctamente se elimina del salto, tomando uno de los extremos de la cuerda. La jugadora relevada será la siguiente en saltar, valiendo las mismas reglas que para la primera.

            Cuando a este juego juegan más de tres niñas, por fuerza ha de establecerse una fila que espera su turno de saldo. Establecido el turno de salida, bien por sorteo o por simple agregación de jugadores, la primera jugadora entrará en la cuerda y al ritmo de la canción hace los movimientos ya indicados. Al acabar la canción la jugadora que está en el salto, si no ha hecho “mala”, sale de la cuerda con el último verso, continuando la jugadora siguiente. La primera jugadora se pone al final de la fila esperando de nuevo su turno.

            Corresponde el turno ahora a la segunda jugadora que entra en la cuerda con el primer verso de la canción. Valen las mismas reglas que para la primera jugadora. Si cae “mala” no continúa saltando y ocupa su lugar el final de la fila o releva a una de las jugadoras, según se haya establecido al comienzo del juego. Si no hace “mala”, al igual que la primera jugadora, sale de la cuerda con el último verso y se pone al final de la fila.

                                               Chinito, ¿qué vendes tú?,
                                               que yo te quiero comprar,
                                               pero, dime lo que tú vendes
                                               para irte a pregonar.
                                               Una vez,
                                               otra vez
                                               y van tres.

            Puede jugarse con esta canción al corro, no es lo más usual. El juego de corro es el más simple que hay: no hay ninguna niña en el interior y las demás jugadoras giran, ora de derecha a izquierda, ora de izquierda a derecha, según vayan decidiendo sobre la marcha las jugadoras.

             Notas.-

(1)               Recogido a Regina Fiscal, profesora del CASE Valleverde el 04/01/07. Se puede ver en este romance-juego que los niños, como decíamos antes, ha eliminado cualquier elemento desagradable de la canción.

(2)               Juego recogido a Maria Vega y a Paula Martínez, alumnas del Colegio Maria Auxiliadora el 08/03/06.

(3)                Juego recogido a Antonia Bermejo y Angelita Buenventura, alumnas del Centro de Adultos el 06/11/07. La variante de corro nos la proporcionó Angelita Buenaventura ese mismo día.

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