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miércoles, 5 de junio de 2013

LEGOT Y EL RETABLO MAYOR DE LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL REPOSO



PABLO LEGOT   Y  EL RETABLO MAYOR DE LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL REPOSO


INTRODUCCION.-
Pablo Legot (1598 - 1671) fue un pintor barroco de la escuela sevillana nacido en Marche (Luxemburgo) y fallecido en Cádiz. [1]

De este pintor se conocen muy pocos datos, en parte por su origen extranjero, y en parte por lo secundario de su obra. Pablo Legote, como era conocido en Sevilla, era natural de una ciudad de Luxemburgo, pero se trasladó muy pronto a la capital andaluza. Allí practicó el oficio de pintor, probablemente como discípulo de Juan de Roelas. De él aprendió las novedades del Naturalismo tenebrista, por cuyos efectos lumínicos de claroscuro sintió un vivo interés. Es por esta razón que Legot representa a los jóvenes pintores realistas de las provincias andaluzas, generación en la cual se incluye el genial Zurbarán. Legot pintó en abundancia, aunque su obra no siempre es de la mejor calidad y tiende a rozar lo vulgar. En estas obras, así como en otras consideradas lo mejor de su producción, se encuentra la inevitable huella del estilo de Ribera, que tuvo honda repercusión entre los primeros pintores barrocos andaluces.

Muy joven, entre 1609 y 1610, se trasladó junto a su familia, desde Luxemburgo, entonces bajo dominio español, a Sevilla, donde su primera actividad conocida fue la de bordador. En 1619 casó con Catalina de Alarcón, tía del pintor Juan del Castillo, recibiendo una dote de la novia de 100 ducados. Posiblemente a partir de este momento comenzó una curiosa actividad mercantil, de la que existe abundante documentación, que básicamente consistía en revender encargos a otros pintores y escultores, obteniendo naturalmente un porcentaje como intermediario.
En 1628 fue nombrado pintor del Arzobispado de Sevilla, aunque probablemente en una primera etapa solamente se dedicara a labores de dorado o estofado, pues hasta 1630, no aprobó el examen que lo capacitó, como maestro pintor, a ejercer esta actividad.
En 1635 obtuvo el cargo de Alguacil Fiscal del Real Almirantazgo de Cádiz, trasladándose a esta ciudad, donde continuará con sus actividades artísticas, que no abandonó hasta 1665 por motivos de salud. Falleció en Cádiz en 1671 en la más absoluta pobreza, siendo enterrado probablemente en la Capellanía que había fundado en 1642 en la Catedral de Cádiz.

El estilo de Legot se mueve dentro del naturalismo practicado en Sevilla por Juan de Roelas y Francisco Herrera el Viejo, a la vez que manifiesta el conocimiento directo o a través de grabados de la pintura de José de Ribera, a quien imita en el San Jerónimo firmado de la Catedral de Sevilla y en algunas figuras de la Adoración de los Pastores de la Catedral de Cádiz.
Aunque poseyó una gran capacidad para recrear tipos cotidianos, sus trabajos están condicionados por la debilidad de su dibujo, la amplia participación del taller en su desigual producción y la dependencia de modelos obtenidos de grabados de diferentes procedencias, de la que forman parte sin duda la obra de los italianos Rafael, Sciaminosi y Beccafumi.
La temática de su producción es siempre religiosa, siendo frecuentes las series de cuadros con imágenes de santos o apóstoles que llegan a ser en ocasiones trabajos en serie procedentes del taller.

LA OBRA DE  PABLO  LEGOT EN VALVERDE DEL CAMINO.-
En febrero de  1630 Legot fue contratado para la ejecución del retablo mayor de la parroquia de Nuestra Señora del  Reposo de Valverde del Camino. Actuan como sus fiadores los maestros bordadores Marcos Maestre y Sebastián de Montesinos.

Legot se hace cargo de la ejecución de las obras arquitectonicas, de la imaginería, y como era habitual en él traspasó este cometido. Pero se ocupa en primera persona de la gran pintura central: una TRansfiguración<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> . El conjunto, primegenio desapareció en un momento dado, aunque este autor no es capaz de precisarlo. Pero elretablo valverdeño  que se destruyó en 1936 nada tenia que ver co el concertado por Legot en 1630. <!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]-->

El Retablo del Altar Mayor.- El retablo Mayor, realizado por Pablo Legot, estaba concluido en el año 1705. Pablo Legot era pintor, dorador y estofador. Artista flamenco se afincó en Sevilla donde trabajó en la primera mitad del siglo XVII.    

 Ya en febrero de 1630, Pablo Legot se compromete a realizar un retablo para el Altar mayor de la Parroquia del Reposo en madera de pino de Segura y tablas de Flandes a base de seis columnas malcochadas. Las 6 hornacinas serían decoradas con esculturas de los 4 Evagelistas, San Bartolomé Desollado y San Martín partiendo la Capa. En medio del retablo iría un lienzo de la transfiguración del monte Tabor y rematando la estructura un Cristo, Nuestra Señora y San Juan,  por un valor máximo de cinco mil ducados y en un plazo de año y medio

           A la par, se compromete en el plazo de seis meses y medio a realizar de forma provisional y entregar el banco, sotabanco y sagrario «con la caja encima de dicho sagrario con la imagen de Nuestra Señora del Reposo».Al parecer -en opinión de don Francisco Arroyo- el retablo de madera proyectado no se llegó a realizar. Sí se realizó, en cambio,  un retablo de yeso realizado «con primor» con un simple nicho para la imagen de la patrona, fechado por don Diego Angulo en la década de 1640. Mientras que el camarín actual fue ejecutado en el año 1781.

El Retablo está presidido, en su camarín por la patrona de Valverde, Nuestra Señora del Reposo. El Camarín fue realizado en el año 1781. Su estofado, dorado y adorno contó con numerosas limosnas<!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]-->.

           Aún subsisten muchas incógnitas sobre la primitiva imagen renacentista que debió presidir el templo. Dicha imagen del siglo XVI bien puede ser la analizada por Don Francisco Arroyo y el profesor José Hernández Díaz, en el año 1986, perteneciente a los hermanos Juan, Bella, Manuela y Francisco Doblado Calero, quienes la heredaron de su padre, José Dolores Doblado Caballero de quién escucharon una «tradición inmemorial» que la situaba en una hornacina situada en Las Cuatro Casas.

           Se trata de una pequeña imagen de 0'335 m. de altura, 0'15 de anchura y 1'723 gramos de peso, realizada en madera de nogal. Debió ser realizada por un autor popular lo que explicaría sus tosquedad y arcaísmo. Derivaba del tipo de madonna sedente creada por el escultor francés Nicolás de León que trabajó en Sevilla hacia mediados del siglo XVI y que cuenta con otras muestras en las vírgenes de la Purificación de Manzanilla y de la Granada de Almonte. En todos los casos, interpretan el tema de la virgen de Belem, esto es el reposo de la virgen en el largo camino de la huida a Egipto<!--[if !supportFootnotes]-->[4]<!--[endif]-->.


BIBLIOGRAFIA
  • PÉREZ SÁNCHEZ, Alfonso E., Pintura barroca en España 1600-1750, Madrid, 1992, Cátedra, ISBN 84-376-0994-1
  • VALDIVIESO, E. y SERRERA, J.M. (1982):  La época de Murillo. Antecedentes y consecuentes de su pintura, catálogo de la exposición, Palacio de Aranjuez, 1982, Depósito Legal SE 225-1982.  VALDIVIESO, Enrique y SERRERA CONTRERAS, Juan MigueL   (1985) Historia de la Pintura Española: Escuela Sevillana Del Primer Tercio Del siglo XVII. Pacheco, de Roelas, MOhedano, Uceda, Varela, Legot, Del Castillo, Sánchez Cotán, De Esquivel. Instituto Diego Velázquez,   p. 269

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    <!--[endif]-->
    <!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> FALCON MARQUEZ, T, 1977, PP. 235-238. Recogido por  ANGULO IÑIGUEZ, Diego  y  Alfonso E. Pérez Sánchez Historia de la pintura española: Escuela sevillana del primer tercio del siglo XVII. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Diego Velázquez, 1985 - 404 páginas

    <!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]--> VALDIVIESO, Enrique y SERRERA CONTRERAS, Juan MigueL   (1985) Historia de la Pintura Española: Escuela Sevillana Del Primer Tercio Del siglo XVII. Pacheco, de Roelas, MOhedano, Uceda, Varela, Legot, Del Castillo, Sánchez COtán, De Esquivel. Instituto Diego Velázquez,   p. 269

     <!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]--> Destacaron la de Juan García Santos. Víd. ARROYO NAVARRO, OP. Cit., p. 137.

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